El día de hoy, miércoles 21 de febrero de 2008, el maestro Miguel Ángel Granados Chapa, en su columna "Plaza Pública" del periódico Reforma, indirectamente se refirió a un célebre pólitico y burócrata: Javier González Rubio.
Estas son las primeras líneas de la columna "Plaza Pública":
"Después de tomar tardíamente la decisión de desembarzarse del estorbo que significa para el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes su secretario técnico B Javier González Rubio, y sin poder con ello evitar el descabezamiento de la estructura que encabeza, parece que la única otra decisión que debe asimir el maestro Sergio Vela, presidente de Conaculta, es la de su propia dimisión".
A González Rubio le conocí en julio de 1996, cuando el Proyecto Internet del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México desarrollaba el sitio web de la Presidencia de la República y el Sistema Internet de la Presidencia.
González Rubio trabajaba en la dirección de comunicación social de la Presidencia de la República. Como titular de la dirección de comunicación social de la Presidencia entonces se desempeñaba Fernando Lerdo de Tejada, esposo de Marinela Sertvije, hoy directora del Museo del Papalote.
En los primeros días de abril de 2000, tres meses antes de los históricos comicios presidenciales de julio de 2000, González Rubio, quien se venía desempeñando como responsable de prensa de la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas, decidió abandonar al ingeniero Cárdenas a su suerte, convencido de las bajas posibilidades que efectivamente tenía Cuauhtémoc para remontar la ventaja que habían fijado en términos de invención de voto los entonces candidatos Vicente Fox y Franscisco Labastida.
Poco después González Rubio consiguió ubicarse en la Universidad Iberoamericana, gracias a la generosidad del maestro José Carreño Carlón, quien fue responsable de la comunicación social de la presidencia de la República durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Al concluir su breve exilio académico, González Rubio decidió retornar al escenario político, y nuevamente mudó de chaqueta.
Hacia finales de su decepcionante sexenio, el presidente Vicente Fox decidió poner en marcha una campaña propagandística para levantar su maltrecha imagen y la de su gobierno.
Fox decidió editar y distribuir -a través del Fondo de Cultura Económica- una serie de libros que pretendían dar cuenta de los "logros de la administración foxista" en cada una de sus 28 dependencias. El escribano designado fue Javier González Rubio, quien celebró un atractivo convenio con el gobierno de Fox.
En menos de 10 años Javier González Rubio ha pasado por el PRI, el PRD y el PAN. Gatopardismo existencial. Cambiar para seguir siendo el mismo.
Tan notable capacidad de adaptación en la difícil trinchera de la burocracia mexicana, naturalmente parte de la pertinencia de disponer de convicciones políticas "light".
Eso es precisamente González Rubio: un arrogante y prepotente burócrata light.
En días pasados González Rubio fue despedido de CONACULTA.
El maestro Granados Chapa refiere las razones: "Era particularmente sabida su misoginia, que lo llevaba a despreciar el trabajo de las funcionarias, al grado de causar su renuncia".



Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados