De acuerdo con el diario italiano La República, el papa Benedicto XVI aseguró que el infierno existe y que el castigo eterno ocurre en un lugar físico y no "mental".

Su antecesor, Juan Pablo II, había rechazado la existencia del infierno.

Más allá de posibles razonamientos acerca de la verdad histórica
¿A quién creerle?