La Coctelera

Ayer la sociedad venezolana extendió un categórico NO a las ambiciones reeleccionistas del presidente Hugo Chávez.

La derrota en realidad fue contundente, particularmente si consideramos la formidable capacidad de operación que distingue a las brigadas populares del chavismo.

Hugo Chávez, sin embargo, difícilmente desistirá de sus propósitos reeleccionistas.

Buscará una nueva oportunidad para reelegirse una y otra vez hasta su muerte.

En la tragicomedia previsible de los caudillos latinoamericanos, todos, sin excepción, se conciben como seres indispensables al desarrollo histórico de sus naciones.

Resultaría deseable impulsar un referéndum similar en Cuba.

En elecciones efectivamente libres, el pueblo cubano podría decidir liberarse o no del gobierno de los hermanos Castro.

Tan descabellada utopía fue concebiba por Oswaldo Payá Sardiñas, quien decididamente impulsó un referéndum conocido como el "Proyecto Varela".

En la dolorosa historia del pueblo cubano, el padre Félix Varela y Morales dedicó su vida a la defensa de los derechos del ciudadano y la abolición de la esclavitud.

Payá Sardiñas, admirador del padre Varela, decidió dar nombre a su proyecto democrático adoptando para su causa el mítico apellido Varela.

Payá Sardiñas exigió lo impensable en Cuba:

* Libertad de expresión y de prensa.
* Libertad de asociación respeto a la diversidad de ideas presentes en la sociedad -no todos pensamos igual y todos tenemos derecho a expresarnos y crear organizaciones-.
* Amnistía para los presos políticos que no hayan atentado contra la vida de otras personas, abriendo más caminos para la reconciliación nacional -Payá se atrevió a denunicar la existencia de presos políticos en Cuba-.
* Libertad económica para dar a los cubanos la posibilidad de prosperar y mejorar su economía a través de la creación de empresas privadas de los cubanos.
* Nueva Ley Electoral y Elecciones Libres

El Proyecto Varela fue presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular el 10 de mayo del 2002.

El 3 de octubre del 2003 por segunda ocasión fue presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

La respuesta de Fidel Castro fue organizar una enorme concentración en La Habana para manifestar que Cuba se mantendría como una nación socialista hasta la eternidad.

Mientras el reféndum chavista respondía a las ambiciones particulares de un carismático dictador latinoamericano, el referéndum payista respondía al legítimo idealismo de una persona que concibió la posibilidad de desafiar a un putrefacto sistema, apostando a su vocación democrática.

Hay pues grandes diferencias entre ambos referéndum

Octavio Islas.

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