La Coctelera

Sexta Bienal Iberoamericana de Comunicación
Octavio Islas (enviado especial)

Del 26 al 29 de septiembre, la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, ubicada a 800 kilómetros al noroeste de Buenos Aires, fue sede de la “Sexta Bienal Iberoamericana de Comunicación” [http://www.bienaldecomunicacion.org]

El eje temático de la reciente edición de la Bienal fue: “Comunicación y poder. Movimientos sociales y medios en la consolidación de las democracias”. La conferencia estelar corrió a cargo de Ignacio Ramonet, a quien la Universidad Nacional de Córdoba concedió el doctorado “Honoris Causa”, el pasado jueves 27 de septiembre.

La resolución en la que se concedió el título destacó la "trayectoria intelectual y política" de Ramonet "en torno al desarrollo de un pensamiento crítico a favor de la democracia, la defensa de los derechos humanos y la equidad".

Ignacio Ramonet nació el 5 de mayo de 1943 en Pontevedra, Galicia. Es doctor en Semiología e Historia de la Cultura por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París, y catedrático de teoría de la comunicación en la Universidad Denis-Diderot (Paris-VII).

Desde 1999 dirige la publicación mensual Le Monde Diplomatique y la bimensual Manière de voir. Es fundador de la organización no gubernamental ATTAC, y cofundador y presidente de la organización no gubernamental Media Watch Global (Observatorio Internacional de los Medios de Comunicación). Además fue uno de los promotores del Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil.

En 2004 la Universidad de Santiago de Compostela (España) concedió a Ramonet el doctorado Honoris Causa. Ramonet ha sido objeto de múltiples reconocimientos internacionales, destacando los premios al mejor periodista extranjero defensor de la paz (Roma, 2000), de los derechos humanos (Coruña, 2000), y recibió el galardón de la Unesco por "Solidaridad con el pueblo argentino durante la dictadura" (París, 2006).

Ramonet es autor de varios libros, entre los que destacan: La Golosina visual (1985 y 2000), Cómo nos venden la moto (con Noam Chomsky: 1995), Télévision et pouvoirs (1996), Un Mundo sin rumbo (1997), Internet, el mundo que viene (1998), Rebeldes, dioses y excluidos (con Mariano Aguirre; 1998), La tiranía de la comunicación (1999), Geopolitica i comunicació de final de mil-lenni (2000), Marcos, la dignidad rebelde (2001), Propagandas silenciosas (2002), Guerras del Siglo XXI (2002), La Post-Televisión (2002), Abécédaire partiel et partial de la mondialisation (con Ramón Chao y Wozniak; 2003) Irak, historia de un desastre (2004), Fidel Castro: biografía a dos voces oCien horas con Fidel (2006).

Justo antes de la clausura de la VI Bienal Iberoamericana de Comunicación –el viernes 28 de septiembre-, Ramonet dictó la conferencia "Información y comunicación en la era de la globalización".

De acuerdo con Ramonet, la era de la globalización conspira contra el uso adecuado de la información, y mencionó a Internet como elemento manipulador y peligroso aparato ideológico del imperialismo.

Ramonet destacó la labor del presidente venezolano Hugo Chávez, refiriéndose al cierre de la cadena RCTV como ejemplo de las sanciones que el pueblo y el gobierno pueden imponer a aquellos medios de comunicación envilecidos por el comercialismo.

Los medios de comunicación –afirma Ramonet- han desatado una furiosa campaña propagandística para desacreditar a Hugo Chávez, a quien Ramonet considera como firme impulsor de la democracia en América Latina.

De acuerdo con Ramonet, el cuarto poder –la prensa- ha sido rebasada por los tremebundos poderes del imperialismo. Por ende resulta indispensable constituir el quinto poder, ubicando a la comunicación al lado de los pueblos. La misión del quinto poder es oponerse a los grandes poderes opresores, incluyendo, por supuesto, a los medios de comunicación.

Ramonet propone impulsar el desarrollo de una nueva ecología de la información, la cual dependerá del trabajo que realicen los ciudadanos a través de los observatorios de comunicación. Los observatorios de comunicación deberán presionar a los medios de comunicación, exigiéndoles difundir información veraz y ética.

Valdría la pena considerar si es posible prescindir del empleo de Internet –el aparato ideológico del imperialismo en tiempos de la globalización-, en la indispensable articulación de observatorios de comunicación en red que propone impulsar.

ACERCA DE LA BIENAL IBEROAMERICANA DE COMUNICACION

El doctor José Manuel de Pablos, director de la revista web Latina [http://www.ull.es/publicaciones/latina] y catedrático de la Universidad de La Laguna, en Tenerife, España, es el principal promotor de las bienales de comunicación. En América Latina de Pablos se ha desempeñado como un firme promotor en la apertura de programas doctorales.

La sede de la Primera Bienal Iberoamericana de Comunicación, en 1997, fue la ciudad de Cartagena de Indias, en Colombia. El eje temático de la primera bienal fue “Los medios y los públicos a las puertas del Siglo XXI”. Dos años después –en 1999-, Cartagena de Indias fue sede de la Segunda Bienal Iberoamericana de Comunicación.

La sede de la Tercera Bienal Iberoamericana de Comunicación, en 2001, fue la Universidad de Las Américas (UDLA), en Cholula, Puebla. Jorge Calles se desempeñó como coordinador general de esa bienal.

La ciudad de Xalapa, Veracruz, había sido designada sede de la Cuarta Bienal Iberoamericana de Comunicación. Sin embargo la bienal finalmente fue organizada en El Salvador, en 2003, por el periodista Antonio Herrera, quien contó con el apoyo de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES). El tema central de la bienal fue: “Sociedad, información, conocimiento”.

México fue sede de la Quinta Bienal Iberoamericana de Comunicación, organizada por Proyecto Internet-Cátedra de Comunicación Estratégica y Cibercultura del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. El tema central fue “Balance del primer lustro de un nuevo siglo de comunicaciones digitales”.

La séptima Bienal Iberoamericana de Comunicación será organizada por la Universidad Autónoma de Chihuahua, en 2009.

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