La Coctelera

Efectivamente, como F. Bartolomé indicó el lunes 3 de septiembre en su columna "Templo Mayor" del diario Reforma, la profesora Elba Esther Gordillo, perfecto ejemplo del sindicalismo democrático que persigue el México moderno que tanto pregona el presidente Felipe Calderón-, resultaría damnificada por una reforma electoral que respondiera a los legítimos intereses de los ciudadanos.

El pequeño partido político que controla tan ejemplar educadora, -Nueva Alianza, conocido como PANAL-, podría sufrir una significativa merma en sus ingresos.

Además uno de sus principales operadores políticos -Luis Carlos Ugalde-, corre el riesgo ser desplazado del escenario político nacional -situación que de alguna manera podría mermar la efectiva influencia política de la profesora..

El desprestigio del IFE en buena medida es resultado del faccioso desempeñó que observó Ugalde antes, durante y después de las elecciones del 2 de julio.

En días recientes algunos intelectuales cuasi-orgánicos han asumido la defensa de los consejeros del IFE.

Tal iniciativa cuenta con el decidido apoyo de Televisa.

Televisa ha amplificado esas voces "intelectopresupuestales" para desviar la atención de un asunto efectivamente medular para la ciudadanía: la indispensable prohibición total de la compra de tiempos en medios electrónicos por parte de los partidos políticos.

En ese tema deberían centrar su atención tan preocupado grupo de intelectuales.

Héctor Aguilar Camín, por ejemplo, quien entre 1988 y 1994 cultivó una estrecha amistad con Carlos Salinas de Gortari --entonces presidente-, no precisamente recurrió a una consulta ciudadana para negociar con el referido ex mandatario la suerte del canal 22 de televisión.

Al "amigo presidente", Aguilar Camín elogiaba sin exhibir escrúpulo alguno. Entre los principales apologetas del Programa Nacional de Solidaridad figuraban Rolando Cordera y Héctor Aguilar Camín.

Por supuesto Aguilar Camín realizaba "investigaciones especiales" para el entonces presidente, por las cuales acostumbraba solicitar el pago anticipado al "amigo presidente".

Nuestros partidos políticos despilfarran grandes sumas de dinero en costosas campañas propagandpisticas a través de la radio y principalmente la televisión. Ni los partidos políticos, ni el IFE, ni las televisoras han reparado en la necesidad de ofrecer a la ciudadanía cuentas claras del dinero gastado en la reciente elección presidencial.

Por supuesto Héctor Aguilar Camín y otros intelectuales cuasi orgánicos no emprenden crítica alguna contra los excesivos gastos que acostumbran realizar los partidos políticos en medios de comunicación en tiempos electorales.

No cabe duda que algunos intelectuales están a la altura de la nuestra clase política.

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