Publicado el domingo 2 de septiembre en La Gaceta del Angel, Reforma, p.4

Nuevos días de radio
Octavio Islas

A mi sobrino Arturo Caro
Toda mi gratitud y aprecio

Marshall McLuhan, el más reconocido investigador de las ciencias de la comunicación, en el libro Comprender a los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano, (1964) empleó una aguda metáfora para describir a la radio “tambor tribal”.

Internet ha impuesto nuevas condiciones de acceso al conocimiento a una notable velocidad, transformado radicalmente a los medios de comunicación.

El “tambor tribal” de ninguna manera ha logrado sustraerse de los cambios que ha introducido Internet en el sistema de medios. Intenet también ha remediado (Bolter) a la radio. El proceso de remediación permite a una tecnología o medio de comunicación “evolucionar” hasta admitir una mayor similitud con las facultades, sentidos u órganos del ser humano. Los medios, afirmó con toda razón McLuhan, son prolongaciones de nuestros sentidos.

Entre los primeros antecedentes de la radio en Internet destaca el desarrollo de la primera aplicación experimental para transmisión de audio a través de cables, a cargo de Norman Abramson (Universidad de Hawai) en 1970.

En 1992 aparecieron las tecnologías de audio y video Multicast, primeras plataformas para la transmisión de audio y video en Internet.

La primera estación de radio en Internet -Internet Talk Radio-, fue desarrollada en 1993 por Carl Malumud, quien utilizó una tecnología conocida como MBONE -IP Multicast Backbone on the Internet-.

Dos años después dieron inicio las transmisiones por Internet de K-Int -“la voz de Internet desde México en el 28.8 de su módem-, iniciativa de Eduardo Torreblanca Jaques, considerada como la primera estación de radio en Internet en México.

A finales de la década de 1990, un reducido número de estaciones, principalmente de FM, empezaron a experimentar en Internet, convirtiendo su señal en “streaming”. La baja calidad del audio evidentemente inhibía el desarrollo mismo de la audiencia.

Entre las primeras estaciones de FM en México que decidieron incursionar en Internet destacó “Radioactivo 98.5”, cuya popularidad entre jóvenes cibernautas inclusive trascendió nuestras fronteras hasta ubicarse entre las opciones predilectas del radioescucha en Internet del ciberespacio latinoamericano.

Cuando “Reporte 98.5” reemplazó a “Radioactivo 98.5”, algunos cibernautas empezaron a transmitir en Internet versiones inspiradas en la propuesta original de “Radioactivo 98.5”. Similar fenómeno se ha presentado en otros países.

Con el advenimiento de dispositivos portátiles de alta tecnología que permiten la conexión inalámbrica a Internet de alta velocidad, la radio en Internet se volvió portátil.

La banda ancha no sólo modificó la experiencia de escuchar radio en Internet. Las conexiones de banda ancha permitieron que cibernautas independientes decidieran producir radio en Internet.

El tránsito hacia una radio congruente con el espíritu de la Web 2.0 resultaba tan predecible como inmediato. Para abrir una estación de radio en Internet basta disponer de un equipo multimedia, micrófono y software de transmisión.

El podcasting admite ser considerado como la remediación más importante de la radio en Internet. Al empoderamiento potencial de cibernautas que transitaron a la condición de productores independientes siguió el consecuente empoderamiento de las audiencias de la nueva radio por Internet, quienes ahora exigen notable definición, producciones descargables y ninguna limitación en materia de horarios.

Los podcasts representaron la contribución definitiva que permitió desplazar a la radio por Internet al ambiente comunicativo propio de la Web 2.0.

Las redes sociales en Internet han advertido las enormes posibilidades expresivas que introdujo la radio extendida de la Web 2.0. Un interesante ejemplo es el proyecto LastFM.com [http://www.last.fm/], que permite crear una estación de radio en Internet en cuestión de minutos. El usuario únicamente debe introducir información relativa a sus preferencias musicales y seguir sencillas instrucciones.

El concepto “On demand” admite particular importancia en el desarrollo de la radio remediada de la Web 2.0. Como sucede con los podcasts -los cuales pueden ser descargados en cualquier momento para ser escuchados-, la radio “extendida”, propia de la Web 2.0, concede al cibernauta el privilegio de decidir qué desea escuchar, cuándo y dónde.

El servicio “on demand” afirma la posibilidad de transformar a la radio en Internet en un medio definitivamente ubicuo, que concede al usuario el privilegio de elaborar sus propias listas de reproducción, considerando los contenidos del día o contenidos de ediciones anteriores, disponiendo además de todos los contenidos que haya transmitido la estación que ofrezca ese servicio.

De alguna forma, el “time shifting”, como sucede con el contenido televisivo a través de los DVRs y TiVos, tendrá que traducirse al contenido de la radio en Internet, abriendo la posibilidad de que el radioescucha se transforme en programador de la estación, desde la comodidad de su computadora o celular.
En los meses recientes han surgido algunos obstáculos al desarrollo de la radio 2.0 por Internet.

Leonardo Lambertini, director de Dixo.com, portal líder en materia de podcasting en México [http://dixo.com/], señala que organizaciones como la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia, S.G.C. –SOMEXFON-, exigen a las pequeñas estaciones de radio por Internet en México, elevadas cantidades de dinero por conceptos como derechos de autor y pagos de regalías.

Naturalmente esta situación ha mermado la frágil economía de las pequeñas estaciones de radio por Internet en México.
Es posible advertir similares iniciativas en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que la tercera parte de las estaciones de radio por Internet se han visto en la necesidad de interrumpir sus transmisiones ante la imposibilidad de cumplir las exigencias de organismos que representan los intereses de las poderosas disqueras.

Los viejos medios no conciben el profundo cambio cultural que viven las sociedades y parecen empecidos en mantener un sistema de privilegios que no se ajusta a las realidades y exigencias de la nueva economía del conocimiento.

Las pocas estaciones de radio en Internet en México que estaban teniendo cierto éxito, como Grita Radio7, se encuentran en plena transición al flexible y prometedor ambiente comunicativo del podcasting: radio a tu hora, en tus tiempos y espacios, radio sin censura, radio que propone, “tambor tribal” que se reinventa cada día, todos los días.