Palabras del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, durante la Presentación del Proyecto Visión 2030, El México que Queremos, que tuvo lugar en el Castillo de Chapultepec, en esta ciudad.

Muy buenos días.

Miembros del presídium; señor senador, Francisco Arroyo Vieyra, Vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.

Señoras y señores presidentes de partidos políticos, coordinadores, representantes de los medios de comunicación, de la sociedad civil, amigas y amigos todos:

Hace siete meses convocamos a todos los mexicanos a construir y a compartir una misma visión común para el futuro de México.

Los invitamos a que levantásemos la mirada por encima de nuestras diferencias, por encima de nuestros desencuentros, por encima de las coyunturas y, desde luego, por encima incluso, de los ciclos de Gobierno y que fuésemos capaces de imaginar la Nación que queremos para el futuro.

Hicimos esta convocatoria con la firme convicción de que una perspectiva de largo plazo es la única que puede abrir el espacio para la confluencia de distintos puntos de vista, porque abre así el camino para los acuerdos que México necesita.

Estoy convencido de que la generación de mexicanos de hoy tenemos el deber de definir esa visión común del país, una visión del México que deseamos para las próximas décadas y en consecuencia ponernos a trabajar con determinación para hacerla realidad.

El proceso de la elaboración de la Visión México 2030 implicó la realización de foros, de talleres, de consultas en las que participaron ciudadanos, académicos, gobernantes, políticos y expertos en diversas disciplinas.

Fue un espacio de diálogo plural e incluyente en el que se privilegió la búsqueda de consensos. Con el propósito de avanzar hacia objetivos comunes articulamos este esfuerzo alrededor de cinco ejes de reflexión y de acción.

El primero, el Estado de Derecho y la seguridad; el segundo, el logro de una economía competitiva y generadora de empleos; el tercero, igualdad de oportunidades sociales; el cuarto, el desarrollo sustentable, armónico con la naturaleza; y el quinto, el fortalecimiento de las instituciones, de la democracia efectiva y el ejercicio de una política exterior responsable.

Para la elaboración de las propuestas temáticas de largo plazo, se propusieron estrategias y se plantearon metas con base a indicadores que son parámetros a nivel internacional.

Yo agradezco a quienes organizaron y participaron en esta amplia consulta y a quienes aportaron con su iniciativa un proyecto, una idea, una crítica o una propuesta.

Gracias a la colaboración de todos, hoy podemos compartir con la sociedad una imagen de México con vistas al futuro, sin ignorar nuestra historia, sin pretender reinventar a la Nación, hacia el año 2030 cuando los niños que nazcan esTe año cumplan 23, cuando los niños que están aquí cumplan 20 ó 21 años, México tendrá que ser distinto y mejor, tendrá que haber avanzado significativamente en todos los sectores, tendrá que ser mejor y no en base a la casualidad, sino en base a la determinación, a la puesta en claro de lo que queremos y a la discusión ordenada de cómo debemos hacerlo.

¿Cómo es ese México que queremos?

Para la tercera década del siglo, los mexicanos visualizamos un país con una plena vigencia de la ley, un país donde ésta, la ley, sea la norma de la convivencia armónica, donde podamos ejercer a plenitud nuestras libertades y derechos y donde esté protegida nuestra integridad física y nuestro patrimonio.

En materia económica, imaginamos una Nación con una economía que crece de manera dinámica y sostenida, que se encuentra ya entre las economías más grandes del mundo; una economía que impulsa el desarrollo equilibrado de las regiones y genera, sobre todo, empleos suficientes y bien remunerados para los mexicanos.

En desarrollo social y humano, vemos un México con igualdad de oportunidades para todos, donde se ejercen a cabalidad los derechos a la salud, a la educación, la alimentación y la vivienda, y donde la pobreza extrema ha sido erradicada definitivamente.

Asimismo, visualizamos un país con sustentabilidad ambiental que no sólo ha frenado el deterioro de sus bosques y selvas, sino que comienza a recuperar sus recursos forestales y sus ecosistemas; un país donde la totalidad del agua usada es tratada y reutilizada.

Vislumbramos un México con una cultura de respeto a la naturaleza que mantiene su diversidad biológica como resultado de un manejo eficiente de las Áreas Naturales Protegidas.

En suma, una Nación que es capaz de garantizar el medio ambiente para las nuevas generaciones.

Hacia el año 2030, percibimos también un México con una democracia consolidada, un México donde los gobernantes rinden cuentas claras a los ciudadanos.

Un México donde los actores políticos construyen acuerdos para impulsar el desarrollo permanente del país y donde la sociedad participa activamente en la toma de decisiones públicas.

Una democracia donde la diferencia en las ideas se resuelve en las urnas y donde el veredicto de los ciudadanos emitido a través del voto se respeta por todos y por supuesto por el Gobierno.

Vislumbramos una Nación que se ha consolidado en una relación madura y equitativa con sus vecinos, con América del Norte, con Centroamérica.

Un México que ejerce un liderazgo en América Latina y mantiene una política exterior activa en la promoción del desarrollo, la estabilidad, la seguridad nacional e internacional y la vigencia de los derechos humanos.

Un México presente en el mundo y respetado por todos.

La Visión México 2030 es una puesta en común por un desarrollo humano sustentable, una descripción del México deseable y del México posible por encima de diferencias de partido, de región o de religión.

Debe ser y por lo mismo el mayor consenso activo de nuestra sociedad para construir el país que anhelamos

Este estudio, además, busca mostrar con claridad cuáles son nuestras coincidencias en el objetivo y que esas coincidencias son mayores, mucho mayores que nuestras diferencias.

Este ejercicio de prospectiva también es un referente, una guía, un anhelo compartido y a la vez un punto de partida para alcanzar el bien común de la sociedad en su conjunto.

No se trata de una visión exhaustiva, definitiva, excluyente o inamovible, es simplemente una ruta a seguir.

Hoy tenemos la oportunidad de sumar esfuerzos y de encaminarnos al logro del desarrollo humano sustentable, entendido como el aumento de la capacidad y la libertad de cada persona, el aumento, la mejora constante de sus condiciones de vida, aumento de capacidades y libertades para vivir con dignidad y a la vez hacerlo sin comprometer el potencial de las generaciones futuras, un desarrollo comprometido con la generación presente, pero también con las del futuro.

Desarrollo Humano Sustentable es el proceso mediante el cual podemos hacer que los mexicanos pasen de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas.

Para el Gobierno de la República es fundamental tomar decisiones pensando no sólo en el presente de los mexicanos, sino también en su futuro, conocer las aspiraciones de los ciudadanos es fundamental para ir de lo general a lo particular en el diseño de instituciones, estrategias, planes y proyectos gubernamentales.

Los resultados de esta consulta están marcando la pauta en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo y de los programas sectoriales que muy pronto presentaremos a los mexicanos.

En el mundo del Siglo XXI no hay cabida para la improvisación o el azar, la velocidad de los cambios nos obliga a anticipar el futuro no sólo para prevenir adversidades, riesgos y obstáculos, sino también para aprovechar las oportunidades que se nos presentan.

Actualmente, México está inmerso en un proceso de transformaciones que no puede ni debe detenerse, nuestro destino dependerá de lo que hoy hagamos o dejemos de hacer los mexicanos.

Sólo con un enfoque de largo plazo podremos alcanzar nuestro anhelo de bienestar y de progreso; en diversas épocas y por diversas circunstancias, los mexicanos hemos pospuesto las soluciones a problemas apremiantes del país con el riesgo de que se agraven.

Hoy no tenemos tiempo, no tenemos margen para eludir nuestra responsabilidad, hay asuntos que exigen una respuesta firme y contundente y el tiempo se acabó, no podemos ni debemos agachar la cabeza frente a retos como los que representa la sociedad del conocimiento, la competitividad del mundo, el calentamiento global, el crimen organizado, la equidad de género y muchos, muchos otros.

No podemos ni debemos dejar para después la atención de desafíos como la miseria, la desigualdad, el analfabetismo, la falta de oportunidades de empleo, las enfermedades emergentes, los conflictos por la tierra o la escasez de agua.

Señoras y señores:

La Visión México 2030 es un consenso elemental, es una propuesta para el acuerdo, para el acuerdo sobre el México que queremos, es un acuerdo en los qué, y ahora falta definir los cómo.

Una vez puestos de acuerdo en lo que queremos, falta decir ahora la manera en que alcanzaremos nuestro objetivo.

Por eso en el marco de lo que queremos debe darse el debate político en la forma de alcanzarlo.

Lo que me queda claro es que si México sigue al ritmo al que ha venido prosperando hasta ahora, no alcanzaremos nuestras metas, no basta el impulso inercial, necesitamos hacer cambios y cambios profundos en la estructura del país.

México requiere reformas que nos permitan acelerar el paso y alcanzar nuestras metas, reformas que permitan lograr mayores tasas de crecimiento, mejores condiciones de vida, mayores niveles de calidad educativa.

Cambios para vivir mejor, cambios para asegurar las condiciones de vida tranquila del país, cambios para hacer más expedita la justicia, cambios para aprovechar mejor la riqueza natural que aún nos queda, preservarla y utilizarla en beneficio de todos los mexicanos.

Reformas que no serán posible alcanzarlas si no debatimos con respeto y con seriedad las vías para alcanzar nuestros ideales.

Cambios que debemos reconocer son necesarios para alcanzar el México que queremos.

Y es ahí donde sociedad y Gobierno, donde partidos políticos y sociedad civil debemos organizar el debate de las ideas y de las razones, un debate respetuoso que tenga como marco el México del futuro, el México que merecen los niños y los jóvenes, el México que está llamado a ser.

Es en el marco de las instituciones democráticas donde deberán procesarse las reformas que México necesita para ser el gran país que México es y debe ser más.

El bienestar y el progreso de las generaciones siguientes nos convoca y nos compromete a trabajar unidos con un gran propósito en mente, el desarrollo integral de la Nación.

Mi Gobierno convoca no a pensar en lo inmediato únicamente, ni siquiera a pensar en el límite de la duración de esta Administración, convocamos de buena fe y con responsabilidad a diseñar el México del futuro, a trabajar desde ahora en ese enorme proceso de transformación que tomará desde luego muchos años, pero que es indispensable hacer.

A definir exactamente el rumbo, el objetivo, la meta y el ideal y en consecuencia a ponerse juntos, en marcha a sabiendas que podemos lograrlo si somos capaces de caminar en el mismo sentido,

Para alcanzar ese futuro que nos hemos planteado con miras al 2030 necesitamos mirar más allá de nuestras diferencias coyunturales y construir los acuerdos que nos permitan sacar el mejor provecho de nuestra pluralidad.

Necesitamos ver con decisión y a la vez con paciencia que el futuro no es tarea ni de un día, ni de un año, sino que tiene que construirse todos los días y todos los años con una visión clara acerca del porvenir.

Trabajar con la intensidad que nos exige el día con día, pero con la profundidad que nos reclama el futuro, ser capaces de recorrer el trayecto completo con la certeza de que como dice aquel refrán: un viaje de mil leguas comienza siempre con un paso.

Una vez planteadas las metas debemos iniciar el camino hacia su consecución, ésta también es una tarea colectiva.

Mi Gobierno ha tomado la decisión de que tanto el Plan Nacional de Desarrollo que habremos de presentar este mes de mayo como los programas sectoriales que de él se deriven tomen como punto de partida la visión México 2030, así habremos de hacer del periodo 2006-2012 el primer gran paso hacia esa Patria fortalecida, generosa, justa y solidaria que todos anhelamos.

Será necesaria también la participación decidida de todas las mexicanas y todos los mexicanos.

Todo aquel, toda aquella que tiene un liderazgo natural, reconocido, formal, claro en nuestra sociedad, toda aquella mexicana o todo aquel mexicano que puede guiar a otros en función de lo que es, de lo que piensa y de lo que cree tiene aquí también una enorme responsabilidad.

Por eso exhorto a los actores políticos y sociales a que hagamos del diálogo y el acuerdo la base para impulsar las reformas que México requiere, no se trata de un México para unos que excluyen a los demás, queremos un México para todos.

Debemos sumar voluntades y esfuerzos para construir con responsabilidad y compromiso el país que queremos.

La construcción de este proyecto que hoy presentamos es ejemplo de nuestra capacidad para poner los objetivos finales por encima de nuestras diferencias.

Yo exhorto a todos los mexicanos a continuar con esta actitud que hoy nos une como Nación y nos fortalece como sociedad.

Ésta debe ser la base sobre la cual construyamos el futuro que queremos y que debemos legar a nuestros hijos.

México es nuestra casa, es la tierra de nuestros padres y es la de nuestros hijos, es nuestro proyecto común, es nuestra misión colectiva.

Yo los invito a que conduzcamos juntos a México al futuro.

Muchas gracias.