Palabras del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, durante la Entrega de los Premios Nacionales de Calidad y Tecnología, que tuvo lugar en el Salón Adolfo López Mateos de la Residencia Oficial.


Muy buenas tardes.

Licenciado Armando Paredes Arroyo, Presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

Licenciado Miguel Marón Manssur, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación.

Representantes de diversas cámaras y organizaciones.

Representantes de los ganadores de estos premios de Calidad y Tecnología.

Instituciones y organismos impulsores de la calidad y la tecnología.

Amigas y amigos:

Para mí es muy satisfactorio contar el día de hoy con su presencia en este gran evento anual en donde reconocemos a la vanguardia de nuestro país en materia de calidad y tecnología.

Los felicito a todos ustedes por su papel en la promoción de una cultura de la calidad en México, así como por el desarrollo de innovaciones tecnológicas generadoras de mejores productos y servicios para los mexicanos y para el mundo.

También es muy grato para mí el presidir la entrega de los dos reconocimientos más importantes a la excelencia organizacional que se otorgan en el país: el Premio Nacional de Calidad y el Premio Nacional de Tecnología.


Como ya se ha expresado aquí, estos reconocimientos representan un importante impulso a nuestras empresas, a los trabajadores mexicanos y en general a la sociedad y al Gobierno para desarrollar nuevos sistemas, mecanismos administrativos de Gobierno, empresariales, para mejorar la gestión tecnológica y la calidad total en México.

Estos mecanismos, estos premios nacionales, además son como también se dijo aquí, son impulsos positivos que detonan una sinergia colectiva, forman parte de este vórtice de impulsos positivos que la sociedad necesita para salir adelante.

Y quiero además felicitar particularmente a los ganadores del Premio Nacional de Calidad 2006, a Casa Cuervo desde luego, Casa Cuervo Jalisco por sus más de 200 años de trabajo en los que ha logrado posicionar internacionalmente sus excelentes productos.

A la Central Hidroeléctrica, Ingeniero Fernando Hiriart, por sus altos estándares de calidad en la provisión de energía eléctrica en la zona centro del país y que además responde a la ya tradición de calidad y reconocimiento de la Comisión Federal de Electricidad.

A Nacional Financiera por su compromiso para impulsar a las pequeñas y medianas empresas, y estoy seguro que se redobla y continúa con este merecido reconocimiento.

A Sony de México por su éxito en la comercialización de productos electrónicos de entretenimiento.

Al Centro de Desarrollo Infantil Número 8 y 9, Tierra y Libertad, por su invaluable labor altruista en beneficio de los niños que viven en zonas marginadas y que continúa siendo reconocido precisamente por su calidad, a Jabil Circuit de México, por formar parte de las empresas que brindan servicios de manufactura electrónica a nivel mundial.

Y también a los ganadores del Premio Nacional de Tecnología, a Comnet y Provista por la gestión exitosa de tecnologías; a los Laboratorios Cryopharma, que se han abocado a vender productos de alto valor agregado para el bienestar de los mexicanos.

A la empresa Turborreactores, por competir internacionalmente con servicios de alta especialización; y a Sony de Tijuana Este, que es un ejemplo exitoso de que los mexicanos somos capaces de competir y de ganar a cualquier especialista en el mundo.

Decía José Ortega y Gasset, que también se citó aquí, que la técnica es la reforma que el hombre imprime a la naturaleza con miras a la satisfacción de sus necesidades.

Y efectivamente, la técnica nos distingue como especie, la tecnología.

Y reformamos la naturaleza para mejorar nuestra salud, se reforma a la naturaleza para aumentar la producción de alimentos o de cualquier otro tipo de productos.

Se reforma a la naturaleza para mejorar los servicios que nos generan bienestar.

Se reforma a la naturaleza, esto es, se provee de técnica, de tecnología para mejorar la comunicación y para reducir los costos de comerciar, los costos de producir, de negociar; los costos de aprendizaje para, incluso, impulsar la tecnología y la investigación misma.

Merced a estas reformas que el hombre imprime a la naturaleza para satisfacer sus necesidades, merced al cambio tecnológico, el mundo vive hoy una revolución que ha acercado a los pueblos, a los continentes, a las personas, a los productos, ello nos ha llevado a lo que hoy se conoce ya como Aldea Global, el mundo globalizado.

Hoy, cada bien o servicio que puede ser comercializado o comerciado compite y compite internacionalmente.

La tecnología nos ha llevado a una competencia y a una competencia intensa, por momentos feroz, de inversiones por mercados por personas.

El mundo de hoy es un escenario de competencia, y para poder competir y para poder ganar es necesario que tanto el Gobierno, como la sociedad, así como los empresarios y los trabajadores realicemos un gran esfuerzo para convertir a la calidad y a la tecnología en valores que formen parte de la cultura, de la cultura productiva, de la cultura empresarial y de la cultura laboral de nuestro país.

Si bien es cierto, hay este entorno de competencia en el que está inserto México, en el que están insertos los empleos que necesitamos y los productos y servicios que producimos, también es cierto que para tener éxito en esa competencia necesitamos cambiar un paradigma y generar un entorno de colaboración y de sinergia positiva entre nosotros.

Yo soy de los que están convencidos de que México sólo puede competir y puede ganar si somos capaces de alinear en un solo propósito lo que cada quien puede y debe hacer desde el ámbito de su competencia; desde el ámbito de la sociedad, de la tecnología, de la empresa, del Congreso, del Gobierno, del Poder Judicial, de los medios de comunicación.


Por otra parte, también creo que eso se puede si nos empeñamos en hacer las cosas bien y hacerlas bien desde la primera, porque en mucho, en mucho de eso consiste la calidad.

Algún escritor británico del Siglo XIX, John Ruskin, decía que la calidad nunca es un accidente, es el resultado de un esfuerzo de la inteligencia.

Por eso me congratula estar el día de hoy en este reconocimiento que hacemos a la tecnología y a la calidad, porque las empresas y organizaciones, y organismos aquí reconocidos, tanto ellas como sus trabajadores, representan, son el ejemplo de un México que puede y debe ser un México que funciona con calidad, un México que gana en un entorno competitivo, un México que queremos y debemos construir.

Y también quiero exhortarlos a todos por lo que son y por lo que representan, a exhortar y a promover en nuestros niños, en los jóvenes, en las mujeres, entre los mexicanos en general, una cultura de trabajo, una cultura que impulse positivamente lo que somos, una cultura también de confianza en nosotros mismos, una cultura de calidad y también una cultura de éxito aún en la competencia.

Son el mejor ejemplo, además, de que el verdadero motor del crecimiento y la mejora del país proviene más que del Gobierno, de la sociedad misma.

Estoy convencido también que entre otras cosas lo que genera, lo que produce empleos y lo que genera bienestar también es el talento, la creatividad, la libre iniciativa, el coraje de los mexicanos emprendedores.

Por parte del Gobierno, yo ratifico el compromiso de ir al parejo de ustedes, el compromiso de promover el desarrollo empresarial en nuestro país a través del impulso a la calidad y a la innovación tecnológica.

Por eso vamos a seguir como Gobierno estableciendo estímulos y programas de incentivos, incluyendo estímulos fiscales a la investigación tecnológica y los incrementaremos en la medida en que sea posible de acuerdo con las restricciones del país.

También por eso, yo quiero instruir en este momento al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, al CONACyT, y a la Secretaría de Economía, para que establezcan, para que constituyan el Fondo de Innovación Tecnológica que junto con los gobiernos de los estados, integremos nosotros, el Gobierno Federal a dicho fondo 500 millones de pesos para este año y se pueda incrementar en el futuro.

Con estos recursos estaremos incrementando 14 veces lo invertido el año pasado en proyectos similares.

Esta medida es una respuesta a las demandas que se escuchan por todo el país, tanto por parte del sector productivo como del académico, para fortalecer la innovación tecnológica y con ello la calidad en los procesos productivos de las pequeñas y medianas empresas.

Otro anuncio que quiero compartir con ustedes es la reciente publicación el pasado 31 de marzo del Manual de Procedimientos del Fondo PyME.

Con ello se reduce sensiblemente el tiempo para la entrega de los recursos del Fondo PyME a casi la mitad de lo que se tiene hoy.

Se disminuyen los requisitos para la presentación de proyectos y es el nuevo procedimiento mucho más flexible y mucho más sencillo.

Sin duda el Manual y las nuevas reglas de operación del Fondo PyME permitirán a las pequeñas y medianas empresas de México seguir consolidándose como los principales generadores de empleo en el país.

Nuestro objetivo es encabezar la más grande cruzada que se haya realizado para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas.

Amigas y amigos:

Para mí es claro que una eficaz integración de la tecnología y la calidad en los procesos productivos de las empresas es fundamental para elevar la competitividad y la capacidad de generar empleos más y mejor pagados, no sólo de las empresas mismas, sino del país.

Quiero decirles que cuentan con todo el apoyo de mi Gobierno para desarrollar iniciativas de innovación tecnológica y mejoramiento de la calidad.

Ejemplos como los que hemos escuchado y que hemos conocido a través de ustedes me hacen estar plenamente convencido de que en México tenemos todo para competir y todo para ganar en los estudios, en el trabajo, en los negocios y como sociedad.

Construyamos juntos ese futuro, construyamos juntos el futuro que hemos soñado, seamos capaces de imaginarlo, seamos capaces de diseñarlo, seamos capaces de construirlo.

Ustedes saben mejor que nadie que alcanzar un objetivo; demanda de cada uno de nosotros trabajo, perseverancia, disciplina, dedicación.


Es responsabilidad de todos contribuir con estas y otras virtudes a la construcción de un México distinto y mejor, de un México ganador, fuerte y seguro de sí mismo al que aspiramos y que merecen los mexicanos del futuro.

Muchas felicidades, muchas gracias.