Al Gore. La importancia de la ecología en la economía del conocimiento
Octavio Islas

El desempeñó de Al Gore como vicepresidente de Estados Unidos durante la administración del presidente Bill Clinton, se distinguió por el decidido impulso a la reingeniería del gobierno –a través de la adopción de avanzadas tecnologías de punta-, y el desarrollo de la economía del conocimiento.

El 12 de octubre de 1988, en Minneapolis, Minnesota, Al Gore dio a conocer las cinco tesis de la “Declaración de la Independencia Digital”, en el acto inaugural de la Convención Plenipotenciaria de la International Telecommunications Union (UIT). La mayoría de programas de e-gobierno en el mundo parecen inspirados en las tesis de Gore:

“En primer lugar, debemos facilitar el acceso a la tecnología para que, en el curso del próximo decenio, todos los habitantes del planeta se hallen a una distancia irrisoria de los servicios de telecomunicaciones vocales y de datos (…) Segundo, debemos superar nuestras barreras lingüísticas y desarrollar tecnologías con traducción digital en tiempo real, para que cada uno pueda hablar con cualquier otro habitante del planeta (…) Tercero, debemos crear una "red mundial" de conocimientos con todos los que están trabajando para mejorar la entrega de educación, atención sanitaria, recursos agrícolas y desarrollo sostenible, y para asegurar la seguridad pública. Cuarto, debemos utilizar la tecnología de las comunicaciones para asegurar la libre circulación de las ideas y el apoyo a la democracia y la libertad de expresión. Quinto, debemos utilizar la tecnología de las comunicaciones para ampliar las oportunidades económicas a todas las familias y comunidades del globo". http://www.itu.int/newsarchive/press/PP98/Documents/Statement_Gore-es.html

El tránsito a la economía de la sociedad de la información y el conocimiento pareció ser abortada con el triunfo de George Walter Bush, candidato del Partido Republicano, sobre Al Gore, candidato del Partido Demócrata, en las elecciones del 7 de noviembre de 2000.

Los referidos comicios se distinguieron por graves irregularidades. El recuento de votos en Florida, estado gobernado por Jeff Bush marcó la diferencia En el recuento oficial final, Al Gore –quien fue gobernador de Tennessee-, recibió 51,003, 926 votos (48.4%). George Bush recibió 50,460,110 (47.9%). Dadas las particularidades del sistema electoral estadounidense, el 21 de enero de 2001, George W. Bush fue ungido como cuadragésimo tercer presidente de la Unión Americana.

George W. Bush apuntaló el desarrollo de la economía estadounidense en dos de las industrias más representativas de las sociedades industriales: la guerra y el petróleo.

Para colmo, los incipientes resultados que arrojaron las dos reuniones de la “Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información” (Ginebra, 2003 y Túnez, 2005), incrementaron el razonado escepticismo en la viabilidad misma de la sociedad de la información y el conocimiento.

Mientras Bush invadía Irak para arrebatarle petróleo, convirtiendo la reconstrucción de ese país en atractivo negocio, Al Gore nos advertía, más allá de apologías a la economía del conocimiento, que la viabilidad misma del planeta dependería de las acciones que hoy emprendamos en materia del cuidado del medio ambiente y la ecología.

El reciente libro de Gore, An inconvenient truth. The Planetary Emergency of Global Warming and what we can do about it –que derivó en película-, ofrece abundante información sobre las consecuencias del calentamiento global, el cual, aún estamos en posibilidades de frenar.

En las últimas páginas del referido libro, Gore aporta los argumentos necesarios para descalificar las tesis de quienes minimizan los riesgos del calentamiento global, destacando la participación de algunos grupos medioambientalistas y proporcionando las direcciones de sus sitios web en Internet.

El grupo ecologista francés Alianza por el Planeta, en el cual intervienen asociaciones medioambientales, jurídicas, sociales, humanitarias, científicas, de consumidores, sindicatos –no acepta la participación de organismos estatales, empresas o partidos políticos-, se ha sumado a la cruzada de Gore, y a través de Internet ha convocado a toda persona sensible al grave deterioro de nuestro planeta, sumarse a un apagón energético masivo, el jueves primero de febrero, de las 19:55 hasta las 20:00.

La elección del día 1 de febrero para emprender las referidas acciones sencillamente se debe a la reunión que ese día sostendría un grupo de expertos, en París, para elaborar un nuevo informe de Naciones Unidas sobre la evolución del clima.

Simpatizantes de la ecología profunda efectivamente comprenden a Internet como un extraordinario medio de comunicación que, además de difundir sus acciones, representa una estupenda plataforma para organizar acciones globales por el mejor cuidado de nuestro planeta. Ello, siempre lo entendió Gore.

Gore, A. (2006). An inconvenient truth. The Planetary Emergency of Global Warming and what we can do about it. USA: Bloomsbury