La Coctelera

Categoría: Análisis 2007

ARGOS. El escudo en Europa es como una declaración de guerra. Noam Chomsky

El escudo en Europa es como una declaración de guerra

OPINION… ARGOS: JUNIO 5 DE 2007…

por Noam Chomsky*

Tratad de imaginar cómo reaccionaría Norteamérica si Rusia, China, Irán o cualquier potencia extranjera osara sólo pensar en colocar un sistema de defensa de misiles en las fronteras de los EEUU o en sus aledaños, y no digamos si empezara a llevar a cabo ese plan. En tales circunstancias, de todo punto inimaginables, no sólo habría que esperar con certeza una violenta reacción norteamericana, sino que esa reacción resultaría también comprensible, por razones simples y claras.

La instalación de un sistema de defensa de misiles en Europa oriental es prácticamente una declaración de guerra

Tratad de imaginar cómo reaccionaría Norteamérica si Rusia, China, Irán o cualquier potencia extranjera osara sólo pensar en colocar un sistema de defensa de misiles en las fronteras de los EEUU o en sus aledaños, y no digamos si empezara a llevar a cabo ese plan. En tales circunstancias, de todo punto inimaginables, no sólo habría que esperar con certeza una violenta reacción norteamericana, sino que esa reacción resultaría también comprensible, por razones simples y claras.

Es de todos conocido que la defensa con misiles es un arma de primer golpe. Reconocidos analistas militares norteamericanos la describen así: "No sólo es un escudo, sino una capacitación para la acción". Ella "facilitará una aplicación más eficiente de la potencia militar de EEUU en el extranjero".

“Aislando al país de las represalias, la defensa con misiles garantizará la capacidad y la disposición de los EEUU para ‘modelar’ el contexto en otras partes del mundo”. “La defensa con misiles no sirve para proteger a Norteamérica. Es un instrumento de dominación global”.

“La defensa con misiles sirve para conservar la capacidad norteamericana de ejercer el poder en el extranjero. No tiene que ver con la defensa; es un arma ofensiva, por eso tenemos necesidad de ella”.

Todas estas citas proceden de reconocidas fuentes liberales pertenecientes a la tendencia dominante, que querrían desarrollar el sistema y ponerlo en los límites extremos de la dominación global de los EEUU.

La lógica es simple y fácil de comprender: un sistema de defensa con misiles, a pleno funcionamiento, informa a los potenciales objetivos de que “os atacaremos si nos place, y no estaréis en condiciones de responder, por lo tanto, no podréis impedírnoslo”.

Están vendiendo el sistema a los europeos como una defensa contra los misiles iraníes. Aun si Irán tuviera armas nucleares y misiles de largo alcance, la probabilidad de que los usara para atacar a Europa es inferior a la probabilidad de que Europa reciba el impacto de un asteroide. Si, pues, se tratase verdaderamente de defensa, la República Checa debería instalar un sistema para defenderse de los asteroides.

Si Irán diera aunque fuera el más mínimo signo de querer hacer algo semejante, el país se evaporaría. El sistema apunta, en efecto, contra Irán, pero como arma de primer golpe. Forma parte de las crecientes amenazas contra Irán, amenazas que constituyen ya por sí mismas una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, aunque esto no salga nunca a la luz. Cuando Mijáil Gorbachov permitió a Alemania que formara parte de una alianza militar hostil, aceptó una grave amenaza a la seguridad de Rusia, por razones demasiado notorias como para volver sobre ellas. A trueque, el gobierno de EEUU se comprometió a no ampliar la OTAN hacia el Este. Ese compromiso ha sido violado una años más tarde, lo que ha suscitado pocos comentarios en Occidente, pero ha incrementado el riesgo de un enfrentamiento militar.

La llamada defensa con misiles aumenta el riesgo de que estalle una guerra. La “defensa” consiste en incrementar las amenazas de agresión en Oriente Medio, con consecuencias incalculables, y el peligro de una guerra nuclear definitiva.

Hace más de medio siglo, Bertrand Russell y Albert Einstein lanzaron un llamamiento a los pueblos del mundo, a fin de que se enfrentaran al hecho de que nos hallamos ante una elección “clara, terrible e inevitable. ¿Tenemos que poner fin a la especie humana, o está la humanidad dispuesta a renunciar a la guerra?”.

Aceptar el llamado “sistema de defensa con misiles” decanta la elección del lado del fin de la especie humana en un futuro no demasiado lejano.

*Noam Chomsky - Pensador, escritor y activista estadounidense. Profesor de Lingüística en la Universidad de Massachussets. Fundador de la Gramática Generativa Transformacional, que es un sistema original para abordar el análisis lingüístico y que ha revolucionado la lingüística. Autor de La segunda guerra fría (1984), La quinta libertad (1988), El miedo a la democracia (1992), El Nuevo orden mundial (y el viejo) (1996).

COHA´s Report The Colombian Civil War

The Colombian Civil War: Uribe Now In Washington In A Move That May Make Or Break His Presidency

- Uribe’s termination of extradition to the U.S. on drug-related charges, all but ends Washington’s phase of its Anti-Drug War

- Uribe seeks enactment of free trade and hundreds of millions of dollars more in anti-drug and anti-insurgent funds to further waste in Colombia’s lost cause

Colombia is not short of attention in the West, holding the distinction of being the third biggest recipient of U.S. aid in the world. Right now, to President Alvaro Uribe’s invariable great distress, worldwide discussion of his country is almost entirely focused on a semi-covert war that has lasted for decades and has cost thousands of lives and huge sums of money – much of it from the U.S. Also very much on Uribe’s mind is the hoped-for passage by the U.S. Congress of a bilateral free trade agreement between Washington and Bogotá. Over the years the anti-drug and anti-terrorist conflict has pinned the government’s security forces as well as earmarked huge resources against leftist guerrillas, with additional players in this drama being the drug cartels, paramilitary squads, the Drug Enforcement Agency and the Pentagon all playing important roles. However, after almost five decades into this conflict, the commander of the Colombian army determined several years ago that the armed forces were incapable of achieving a military victory over the country’s leftist insurgents. There is little reason to believe that the ongoing conflict will be conclusively resolved anytime soon, certainly not by force of arms.
Six years into his presidency, Alvaro Uribe’s Washington-backed aggressive military strategy has yet to be proven to be an effective vehicle for defeating the leftist rebels. Although occasionally the Colombian military also has battled the right wing paramilitary, by far the brunt of its deployment has been against the leftist rebels. As Uribe returns to Washington, only a few weeks after a previous visit, it is widely believed that while meeting with White House policymakers and congressional leaders, Uribe will have to confront the grim legacy that he has compiled in terms of scandals and the misuse of U.S. funds. Many members of the U.S. Congress insist that these delinquencies alone should disqualify him from receiving U.S. funds or free trade status at this time. Colombia will have no easy task of continuing its record as being the third largest recipient of U.S. aid in the world due to the fierce opposition of a number of U.S. senators, led by Patrick Leahy (Dem-VT), who have grown skeptical of Uribe’s constant scandals, and human rights violations in the drug war. However, economics will also be on the mind of the Colombian leader, as he focuses on getting the recently signed bilateral free trade agreement through a very doubting U.S. Congress. After decades of a largely fruitless war, corruption and pointless surges that dissipated as quickly as they formulated, it is questionable whether a military option remains a viable model for ending the Colombian civil war. Particularly because the price of cocaine (of which Colombia leads the world in its production), is particularly low at this time, indicating that the U.S. market is now surfeited with the illicit substance.
Peace through War
Uribe has resorted to an aggressive military scenario to deal with the Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) and the Ejército de Liberacion Nacional (ELN), the country’s two guerrilla groups. In spite of all the setbacks, he seems to have the backing of most Colombians who, in spite of decades of bloodshed with few successes, first chose him in 2002, knowing full well that he preferred to fight rather than negotiate with the leftist guerillas, and had maintained longstanding links to the country’s deadly right wing paramilitary forces.
But does a military solution really exist? What is not commonly being discussed is the strength and potency of the Colombian military. The country fields about 145,000 troops – conscription is mandatory (24 months for the army and navy, and 12 months for the air force – but, as often is the case in Latin America, in practice it is only the young men coming from lower socio-economic families who are obliged to participate. Because of the protracted length of the war, in one form or another, most of the upper cadre of the Colombian military have had years of battle experiences to pass on to younger generations of recruits. Much of that legacy has consisted of unspeakable but thoroughly documented atrocities against innocent civilians, particularly in rural regions of the country. Many of these were so brutal that, due to existing legislation at the time of the Clinton presidency, a number of Colombian battalions were disqualified from receiving U.S. military assistance.
Colombia’s defense budget is around $3.5 billion, which represents around 3.5 percent of the country’s GDP. Its military’s equipment is a combination of obsolete and modern weaponry, to a large extent being donated or sold at discounted prices to Bogotá by the Pentagon, the premier supplier of the Colombian armed forces. In recent years, military deliveries have included helicopters like the famous UH-60/A/Ls Blackhawks, and Bell 212s, as well as transport aircraft such as the C-130B/E/Hs. Because its major security threat is internal rather than external, the Colombian army possesses as many as 47 counter guerrilla battalions for local applications.
The Rebels
On their side, the FARC and ELN also have had extensive battle experience, even though their numbers and weaponry are modest when compared to the Colombian military’s inventory. Both organizations rely on guerrilla warfare tactics to avoid large scale attacks, focus on ambushes, live off the land and use of camouflage to keep the government forces as far as possible from their staging areas. They are able to piece together good revenue from ransom after abduction, protection services and coca growing, which is the insurgents’ major source of income.
The rebel’s equipment basically consists of Kalishinkov rifles and other small arms and light equipment. In spite of the relative crudeness of much of its weaponry and simplicity of its tactics, the FARC, in particular, is surprisingly effective at inflicting heavy casualties. A recent example of its military prowess was displayed in early May, in the southeast region of Tulua, when ten Colombian special forces soldiers died and 15 others were injured when a truck in which they were riding blew up as the result of a roadside bomb. The attack has been attributed to the FARC.
Both the ELN and the FARC have traditionally financed their activity through such arrangements as drug trafficking and extortion. It is known that the FARC practices a military-style organization which breaks its cadres into six regional “blocs” across the country, with the troops then being further subdivided into “fronts.” The “blocs” answer to the FARC’s leadership council known as the “Secretariat.” The FARC numbers anywhere between 16,000 and 20,000 fighting forces and the ELN around 5,000, with both groups accepting women into combat units. In an interview with COHA, Maurizio Tinnirello, specialist in Colombia and a Ph.D. candidate at the University of Kent in the UK, explained that, “if all the leadership of the FARC would be arrested then it is probable that it could lose its uniting glue and purpose and it might break into several criminal organizations or guerrilla organizations with different aims.” In an interview with COHA, James Zackrison, Research Director for the Center for Hemispheric Defense Studies*, explains that: “the FARC is unique in Latin American insurgencies in that it is institutionalized, that is, it is not dependent on one single leader It might be possible to negotiate with individual fronts, thus dividing the organization as a whole, but I’ve not seen any success in this regard to date.”
Regarding the ELN, Dr. Zackrison explains that it “to some extent resembles the FARC because it divides its forces into fronts, but this is more of an organizational issue than it is structural. The leadership is individual; the death of Father Manuel Pérez (El Cura Pérez) in 1998 affected the group’s cohesion, until Nicolás Rodríguez Bautista (Gabino) was able to take over the reins and consolidate power.”
It is becoming increasingly apparent that many individuals, after five decades of bitter conflict, join such movements as the FARC because they share these organizations’ long forgotten ideals of creating a Communist/Maoist society by overthrowing Washington’s client government of the hour. A March-April 2007 article in Military Review by Thomas Marks explains that “committed ideologically to Marxism-Leninism, FARC ha[s] increasingly drifted to a vaguely defined “Bolivarian” populism that has had little appeal in Colombia.” Marks goes on to explain that the FARC’s approach to insurgency, modeled after a “people’s war” variant of Vietnamese military doctrine, which after being filtered through the Colombian milieu, has now become a perversion of the original and today has more in common with the focismo of Che Guevara than Maoist armed political action built upon mass mobilization.
There are several reasons to join the FARC. A 2000 article published in the Bulletin of the Atomic Scientists quotes a Colombian talking about the small number of options that poor youngsters have available to them in their impoverished neighborhoods: “they join the army, they join the guerrillas or they join the paramilitaries. In Curillo there are 300 unemployed men, who will give them work? At least in the guerrillas they give you food and clothes.” In an interview with COHA, Dr. Vanda Felbab-Brown, a Research Fellow at the Brookings Institution, argues that “few people join the FARC for ideological commitment, the most common reasons are personal, like looking for a sense of belonging, identification with a group, revenge and personal connections.” Tinnirello who here differs from other specialists in the field, adds that the ELN and FARC do not pay excessively well, around the general area of a minimum salary, more or less $400,000 pesos or about US$200 dollars monthly.
It is also known that the FARC has penetrated the Peruvian jungle on several occasions in recent years, hiring poor campesinos found living on the border. A final important fact to mention is that while the FARC and ELN fight for arguably common goals – i.e. the protection of Colombia’s poor and keeping the government off-balance – they are not particularly close-knit allies.
The Paramilitaries
A critical factor in the Colombian conflict was the creation of the right wing paramilitary, the Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) in the early 1980s under the leadership of Carlos and Fidel Castano. Officially, the origin of the AUC dates back to between 1965 and 1968, when the Colombian government enacted legislation allowing the military to arm civilians in order to counter leftist guerrilla initiatives.
Throughout its existence, the AUC has not been under direct control of the military or local civic authorities; however, they often aggressively coordinated the attacks against the FARC and ELN and it is well known that key members of the Colombian government and especially members of the military, collaborate, or at least sympathize with them. A 2000 NACLA Report on the Americas authored by Nazih Richani, found that the Colombian military had encouraged the formation of “civilian” armed groups. The NACLA publication explained that “as the executive branch [under President Belisario Betancourt] was extending an olive branch to the guerrilla organizations […] the military was organizing paramilitary forces to defeat the insurgencies, [this divorce between the government and the military] contributed to the failure to hammer out an accord with the FARC.” Like the FARC, the AUC also generated much of their funding from drug trafficking. The aforementioned 2000 NACLA report pointed out that the paramilitaries had three major sources of income:
- They taxed small businesses as well as multinational corporations whose operations fell in areas under their territorial control.
- They collected contributions from large landowners and cattle ranchers.
- They trafficked in illegal drugs. In 1999, the government discovered one of the country’s largest cocaine-processing complexes in Puerto Boyaca, believed to have operated under the protection of the AUC.
Between 2003 and 2004, the government and the AUC initiated a peace process, which ultimately led to the demobilization of a purported 31,000 paramilitants. In spite of the profound magnitude of this demobilization, it is widely believed that there are many small paramilitary groups still active. There is also a strong belief that non-AUC drug traffickers purposely took advantage of Uribe’s casual and embarrassingly lenient demobilization terms and to slip under the wire of respectability with their cocaine earnings safely remaining in their pockets and where they can easily manage to continue to launder their illicit profits.
Last April, Judith Vergara, a community leader, was murdered in Medellin. Different organizations have accused paramilitary death squads of being responsible for her death, as well as that of Hayder Ramirez, who was also gunned down in Medellín in August 2006. It is believed that the Colombian military continues to have links with the remnants of the paramilitaries that are still engaged in fighting and drug trafficking.
In early January, army Colonel Hernán Mejía was relieved from his post as battalion commander because it was discovered that he had indisputable links with a paramilitary leader known as Jorge 40. Dr. Felbab-Brown, said that “we have yet to see if the demobilization of the AUC will be successful, as there is numerous evidence of new paramilitary groups like the ‘Aguilas Negras.’” The Aguilas Negras, according to an October 2006 article published in the Colombian daily El Tiempo, are former paramilitary members who never laid down their weapons and are now involved in organized crime. The group is thought to already have over 1,000 members and operates in the regions of Cúcuta, Chinácota, El Tarra, Tibú, Zulia and Puerto Santander.
The U.S. in Colombia
For decades the U.S. has been involved in the Colombian civil war in one form or another, most recently as the inspirational factor behind the controversial Plan Colombia. However, what is not so well known is the degree of the U.S. military presence in that country aimed at facilitating Bogota’s war against leftist rebels as well as its purported prime target – drug traffickers. American intelligence forces first gained notoriety in Colombia in the early 1990s when U.S. and Colombian intelligence and security forces tracked down the infamous Medellín drug kingpin Pablo Escobar. In fact, many have speculated that it was an American sniper who actually shot and killed him.
In 2003, the U.S. command committed around 100 members of its Special Forces for Colombia, thus deploying for a brief period an aggregate in all categories of U.S. military personnel of up to 400 troops. Other reports put the usual number of American troops in the country at any given time between 200 and 300 U.S. personnel in all categories. Among these are mostly Special Forces trainers, intelligence officers and radar technicians. Training is focused on instructing anti-narcotics units, but also includes offering various combat techniques, including river combat courses which U.S. instructors have provided to Colombian commandos in Puerto Leguizamo. The rules of engagement do not allow American personnel to go into combat zones with the Colombian military, but rather, they are supposed to be limited to training operations, although minor infractions of these regulations have from time to time occurred. The military base in Tolemaida, one of the main facilities where the U.S. military and American private contractors are stationed, is also the site for the location of a squadron of lethal Blackhawk helicopters. Regarding America’s aid over the years to Colombia, Tinnirello argues that: “it is more of an embarrassment that with all the U.S. high tech aid such as AWACKS planes they still have no idea where the leadership of the FARC actually is!”
Besides American military personnel, there are a significant number of American nationals, including retired U.S. military personnel who work for U.S. private military contractors, like DynCorp. Pilots from this company have been accused by the Ecuadoran authorities of flying into its territory while carrying out fumigation missions as part of the Colombian anti-drug program.
Revenge
A major impediment for a final peace agreement between the leftist rebels and the Colombian government is the fear that, if they lay down their weapons, there will be inevitable reprisals against them. Here is where a major fiction has been allowed to exist. Although the White House and the Uribe government consistently have maintained that the leftist ELN, FARC guerrillas, and the right wing AUC paramilitaries are all “terrorist” groups and are candidates to be hunted down, killed or captured; in fact, treatment of these groups couldn’t be different.
The AUC is the enemy of the FARC and the ELN, the friend of the Colombian military and has been much more kindly considered by the U.S. than the leftist groups. Specialists have insisted that in order for the FARC and the ELN to be persuaded to demobilize, the AUC needs to first lay down its weapons. The worst possible example of an attempted demobilization of this sort was when Colombia’s M-19 guerrilla movement chose to demobilize in the late 1980s. The downside of their decision to lay down their arms was the systematic reprisal taken them after they had disarmed. For example, a former guerrilla commander, Carlos Pizarro, while traveling aboard an internal airline flight in 1990, was murdered by assassins, supposedly on the orders of paramilitary leaders. At the time of his murder, Pizarro was running as a civilian presidential candidate who had reintegrated himself into the country’s electoral process – he was only one of scores of former fellow M-19 officials running for legislative and local government positions who were assassinated by AUC and military death squads.
In a similar manner, henchmen of drug kingpin Pablo Escobar were killed one-by-one by Los Pepes, a band of murderers believed to have been recruited from both the Colombian military and paramilitary movements, who were seeking to avenge crimes carried out by drug cartels and the leftist rebels. In view of this grim legacy, it is hard to imagine that any members of the FARC or ELN, especially among their highest strata of leadership, will decide to, or be allowed to, voluntarily demobilize and attempt to return to civilian life because they believe that they are likely to be murdered by paramilitary death squads and that the government would not, or could not, intervene. Dr. Zackrison explained to COHA that the problem with the M-19 precedent “is the very issue that allows these groups to thrive in Colombia and also makes it difficult for them to re-integrate into society. The government is simply incapable of guaranteeing their safety – but this is true for everyone who lives in Colombia, not just for those who demobilize insurgencies.”
Extradition & Amnesty
Another issue has to do with Bogota’s extradition and amnesty policy. Uribe’s deal with the AUC was a dangerous move for him and the country to make as it essentially meant that in exchange for demobilization of the paramilitary force, the Colombian government would guarantee to no longer extradite indicted members to the U.S. Moreover, they would receive lenient prison sentences back home as well as only token fines and restitution, or non at all, for crimes that its members acknowledged committing. This sets a perilous precedent for any future negotiations with the FARC, ELN, and the drug cartels, who might want to make similar arrangements with Bogota in order to lay down their weapons, for only a nominal price to pay. However, to bring an end to the Colombian civil war, some of the former rebels and AUC members must go to jail, even though they probably will end up serving only light sentences. Due to the crimes perpetrated by both sides, it would be an insult to the memories of those innocent civilians whom they had murdered if none of the FARC’s and ELN’s senior core went to jail or were given only token sentences.
But what about the gentle treatment of AUC paramilitaries, when even the U.S. acknowledges that right-wing felons killed many more civilians than their leftist counterparts, not to mention that it would be almost political suicide for any Colombian administration to try to act tough when it came to AUC remnants? Dr. Felbab-Brown, argues that “it was necessary for Uribe to use the non-extradition card with the AUC as, without it, the paramilitaries would have had no reason to enter negotiations as they were under no military pressure.” She adds that “the non-extradition deal was a necessary element of the negotiations [between the government and the AUC] and inevitable.” For Dr. Zackrison, “President Uribe has sought a Colombian solution to a Colombian problem, and that is a normal and admirable stance. He offered the AUC an opening to a solution they could accept, which any responsible national leader would do.” Of another point of view is Colombian specialist Maurizio Tinnirello, who told COHA that “the non-extradition deal for AUC bosses was purely a political strategy to successfully demobilized the AUC […] due the Peace and Justice Law, it can not really provide justice as the maximum sentences the AUC leaders can receive are 10 years each. A very light sentence considering they have been the worst violators of human rights in Colombia and probably one of the biggest in the world.”
Other issues arise from the necessity of demanding jail time for ELN and FARC members guilty of human right derelictions, which cannot even be discussed unless former AUC members, who have been found guilty or confessed their crimes, serve time for their unspeakable atrocities, including heinous massacres, which were an AUC specialty. For Colombian specialist Tinnirello “if peace negotiations, or at least a demobilization process, could be achieve with the ELN and FARC, it is likely that they would ask for a similar treatment as the AUC.”
What actually will be AUC’s fate when almost daily scandals are disclosed of paramilitaries being directly linked to Uribe’s ruling party, with whom the paramilitaries have entered into. But the question remains about how many of the estimated 16,000 FARC or 4,000 ELN fighters should go to prison? The senior leadership like “Sureshot” Marulanda? Foot soldiers? How can it be determined which rebels were participants in a particular operation in which Colombian soldiers or civilians were killed? The road to peace is long and treacherous, but it is entirely clear that Uribe’s bona fides are far from the highest and his motives remain very much in doubt.
In addition, there is the issue of extradition. The Colombian penal system is known for its megalithic corruption and porosity, making it almost a certainty that any well-placed former AUC rebel or major drug trafficker who is sent to a Colombian jail will either be granted immunity, have an opportunity to escape, or be awarded early release. The textbook case of this occurred when Pablo Escobar, along with some of his senior henchmen, were sent to a Colombian prison instead of being extradited to the U.S. Dan Brown’s “Killing Pablo” has well documented the deluxe life that Escobar enjoyed in a prison specifically built for him complete with TVs, majestic beds, alcohol, parties with women brought in for entertainment and recreation, along with handsomely bribed prison guards serving as waiters.
Unfortunately, with Uribe’s non-extradition deal with the AUC, this might mean that hard jail time for drug traffickers and guerrillas, where punishment equals the crime, may be only an illusion.
Is a military solution possible?
With the episodic support of the partially mobilized paramilitary units, the U.S. and several regional governments (except, of course, Venezuela, Ecuador and Bolivia), giving moral and physical support to Colombia in the war to defeat the leftist rebels, is a military solution possible? In theory, a major offensive could eventually lead to a military defeat of the FARC and ELN. Then capture of its major leaders would certainly be an advance for the government. Little is known of the hierarchy of the FARC or if one captured leader could bring the entire organization down, as was largely the case with Sendero Luminoso in Peru. However, it is noteworthy that several high level FARC and ELN leaders have been killed or apprehended in recent years and this has not visibly undermined either group.
In any case, it is dubious that the FARC and ELN could be readily defeated. Dr. Felbab-Brown, said that “under current conditions, the Colombian conflict cannot be solved militarily, as the Colombian army does not have the strength to defeat the guerillas.” She goes on to explain that: “a key component that the Colombian military lacks is intelligence, meaning tactical human intelligence as well as strategic intelligence about the Colombian guerillas, like their overall goals.”
In addition, as explained to COHA by a Peruvian intelligence officer, “if the Colombian military could defeat the FARC and ELN, even with the help of the AUC and the U.S., it would have done so by now.” The Peruvian officer went on to explain that Uribe’s military strategy may be more bark than bite, as there have been no major offensives against guerilla headquarters in years. The Peruvian operative speculated that Uribe may not trust his military as much as he claims to, and wants to avoid the embarrassment that a major military defeat would bring. On the other hand, Dr. Zackrison said “I do believe that if the Colombian armed forces were given the order and resources to militarily defeat the FARC and ELN, they could do so without any aid from anyone. However, a military resolution to the conflict does not mean a resolution to the problem that engendered the conflict; this is a political conflict as much as anything, and it requires a political resolution.”
Conclusions
A military solution remains quite popular among Colombians, even if it is an unrealistic alternative to a negotiated settlement. In their heart of hearts, Colombians knows this. Dr. Felbab-Brown argues that “the FARC leadership knows how to fight, not negotiate. It is unclear what their end goal is at this point as it is unrealistic for them to believe that they can overthrow the government […] on the other hand, the ELN is moribund and a deal might occur, even though negotiations have been on and off for years.”
Uribe’s trip to Washington will be full of rhetoric about how the Colombian war can be expeditiously won, in order to convince the Bush administration to keep dumping hundreds of millions of dollars into Colombia and win wavering congressional support. However, the sad truth is that, especially after his non-extradition deal with the AUC, the Colombian leader has traded away a key card to negotiating with the guerrillas, if only because they have no confidence in Uribe’s arrangement with the AUC, which they consider to be a giveaway. This, combined with ineffectiveness in the part of the armed forces, may condemn the Colombian civil war to last interminably.
*These opinions belong to Dr. James Zackrison, Research Director for the Center for Hemispheric Defense Studies, and do not represent the position of the Center for Hemispheric Defense Studies or the Department of Defense.
This analysis was prepared by COHA Director Larry Birns and Research Fellow Alex Sánchez
June 7th, 2007
Word Count: 4500

ARGOS EEUU: Historia criminal de Rudy Giuliani. Edgar González Ruiz

EEUU: Historia criminal de Rudy Giuliani

El ex alcalde de New York

EEUU… ARGOS: JUNIO 7 DE 2007

por Edgar González Ruiz*

Perseguir a los desposeídos, agredir a quienes tienen hambre y carecen de techo es uno de los peores crímenes que se pueden cometer. Es también la fórmula que resume la trayectoria del ex-alcalde neoyorkino Rudolph Giuliani, quien por esa labor ha sabido cobrar millones de dólares a gobiernos latinoamericanos.

El terrorismo de Giuliani

Político republicano, Giuliani es uno de los principales propagandistas de la reelección de Bush, y hace unos meses se le mencionó como posible sustituto de Cheney en la candidatura republicana a la vicepresidencia dada la mala imagen de éste a raíz de su intervención en multimillonarios negocios fraudulentos para los que Giuliani «no aplica su consigna de la «cero tolerancia».

En la página Internet de propaganda para la reelección de Bush (www.georgewbush.com) aparece la siguiente declaración de Giuliani: «El 11 de septiembre marca el hecho clave de nuestro tiempo. Fue una experiencia compartida que ha unido al pueblo americano. La guerra que los terroristas comenzaron el 11 de septiembre continúa hoy. El presidente Bush ha proporcionado un liderazgo consistente y basado en principios frente al peor ataque que hemos sufrido en nuestra historia. Su liderazgo ese día es central a su trayectoria, y la continuación del mismo es decisivo para nuestro éxito contra el terrorismo mundial».

Cabe recordar que un mes después de los atentados contra las Torres Gemelas, Giuliani se pronunció en la Asamblea General de la ONU a favor de la guerra contra los países «que respaldan al terrorismo» e insistió en que «no hay más espacio para la neutralidad» en el mundo. Dijo: «...les pido que observen en sus corazones y reconozcan que no hay espacio para la neutralidad en asuntos de terrorismo. O se está con la civilización o con los terroristas».

Paradójicamente, Giuliani es personaje admirado por grupos terroristas de signo anticastrista como Alpha 66 (www.alpha66.org), que se ha referido con júbilo al juicio de Giuliani sobre Fidel Castro como «un ser humano infame y terrible», palabras que se aplican a la perfección al propio Giuliani.

Preludio racista en Haití

Abogado de profesión, en 1982 Rudolph Giuliani era asistente del procurador general y como tal decía estar convencido de que en Haití, en la época de Jean Claude Duvalier, «no había represión política».

Así lo testificó en abril de ese año en una audiencia judicial donde se buscaba la liberación de 2100 refugiados de ese país que estaban en campos de detención del gobierno estadounidense. En esa ocasión Giuliani dijo que la represión en Haití «simplemente no existe actualmente» y que los refugiados no tenían nada que temer del gobierno «amistoso» de Duvalier.

Guliani declaró que él había llegado a esa conclusión luego de que Duvalier personalmente le aseguró que los haitianos refugiados en Estados Unidos que volvieran a su país no serían perseguidos.

Este fue uno de los comentados episodios en la carrera racista de Giuliani que anticipó la persecución que años después, como alcalde de Nueva York, llevaría a cabo contra los inmigrantes de raza negra.

A principios de los 80, Giuliani se destacaba como enemigo de los refugiados haitianos que al tratar de huir de su país habían sido capturados por la marina estadounidense y enviados a campos de detención bajo condiciones “horrendas”. Muchos de ellos habían sido torturados por las fuerzas de Duvalier y estaban huyendo para salvar sus vidas.

Giuliani defendió esa política tanto en los recintos judiciales como en los medios de comunicación y se destacó como defensor de la política de hacer repatriar a los refugiados, para lo cual fingió desconocer las docenas de relatos periodísticos que documentaban la represión política en Haití.

Con verdadero fanatismo, en esa época Giuliani defendió la autoridad de Duvalier y procuró afanosamente la deportación de los refugiados. (Mitchel Cohen «All the Dictator’s Men: Rudy Giuliani & Haitian Immigrants» : 17 de agosto de 1999)

La «cero tolerancia» y sus frutos

Nacido en Brooklyn, nieto de inmigrantes italianos, Giuliani fue alcalde de Nueva York durante dos periodos consecutivos, de 1993 a 2001.

Para justificar su persecución contra los más pobres, Giuliani retomó la llamada teoría de las «ventanas rotas» propuesta por James Q. Wilson y George Kelling, quienes proponían que cuando se ha logrado mantener el orden en una comunidad incluso romper una ventana es algo reprobable.

En manos de Giuliani, esa idea se convirtió en la «cero tolerancia», estrategia que según algunos condujo a una drástica reducción del crimen en nueva York, mientras que para otros esa disminución fue un efecto previsible de las condiciones económicas. Lo que no puede discutirse es que Giuliani usó la idea para desencadenar una guerra contra los marginados y a favor de poderosos intereses financieros.

Noah Friedsky («El juego de Giuliani en la ciudad de México»: Narco News, 11 de septiembre de 2003) resumió los costos sociales de la llamada «cero tolerancia»: jóvenes de color rutinariamente buscados y perseguidos por atreverse a andar en la calle, prisiones sobrepobladas llenas de «drogadictos» no violentos, familiares de esos presos dejados sin padres, madres abandonadas por un sistema de seguridad social achicado mientras crecían los presupuestos de la policía, indigentes acusados y condenados irregularmente, ya que Giuliani desató una guerra a los defensores de oficio.

Sólo después de la salida de Giuliani de la alcaldía, prosigue Friedsky, estos efectos comenzaron a aparecer en los titulares, mientras los presos demostraban su inocencia mediante pruebas de ADN, luego de pasar una década en prisión y mientras una cultura de poder policial e inmunidad ya se había revelado a través de históricas acciones de brutalidad policiaca, como la tortura a Abner Louima.

Louima, inmigrante proveniente de Haití, fue arrestado en 1997, golpeado y sodomizado en una estación de policía en Brooklyn; asimismo, Amadou Diallo, otro inmigrante, a pesar de estar desarmado fue asesinado a balazos por agentes de policía en 1999, que equivocadamente creyeron que portaba un arma; Patrick Dorismond, guardia de seguridad afroamericano fue asesinado también por la policía en el año 2000 luego de un malentendido acerca de una transacción de drogas.

En casos como los mencionados, de Louima y de Diallo, la reacción de Giuliani fue solapar esos abusos, dando una clara impresión de reticencia a hacer declaraciones o tomar medidas que pudieran perjudicar al departamento de policía. Cuando la Comisión de Derechos Civiles de los Estados Unidos realizó una investigación a raíz de la paliza que recibió Louima, el alcalde testificó que el departamento de policía era «dedicado, profesional y comedido en el uso de la fuerza», pero el fiscal General del Estado llegó a la conclusión de que la mayoría de los registros llevados a cabo por la policía dependían de un criterio personal del agente y afectaban a un gran número de personas de color e hispanos que no estaban cometiendo ningún crimen. De hecho, Giuliani se esforzó por ratificar en los hechos sus tendencias racistas, no sólo en el plano policial sino en aspectos como la educación y otros servicios públicos.

Según reportó el New York Post el 23 de septiembre de 1999, Herman Badillo, presidente del sistema universitario municipal, declaró que los estudiantes de origen mexicano y dominicano «no tienen una historia de educación en sus culturas», que sólo toman espacio en las aulas sin aprender nada, y que no aprenden porque no tienen antecedentes educativos, porque «provienen del campo y la montaña, y en el caso de los mexicanos, son todos indios».

Haciendo gala de su propia ignorancia, el colaborador de Giuliani, quien aspiraba a ser candidato a la alcaldía por el partido republicano, dijo también que los mexicanos son mayormente de origen maya e «inca» y que ya no reconocía al Barrio (el este de Harlem) porque en vez de puertorriqueños, muchas partes de ese vecindario neoyorquino, estaba «repleto de de mexicanos».

En 1998, funcionarios municipales obstaculizaron la colocación de cartelones en protesta por la muerte de los jóvenes Nicholas Heyward, Jr., Anthony Báez y Kevin Cedeno, asesinados a sangre fría por la policía de Nueva York. Cuatro años antes, Anthony Báez, fue estrangulado por el policía Francis Livoti, luego de que por un descuido, una pelota de fútbol cayó en la patrulla.

De acuerdo con defensores de los derechos humanos, de 1994 a 1996, la policía de Nueva York mató a 75 personas (los baleó en la espalda, en la cabeza, boca abajo en el suelo; los asfixió; los maniató de manos y pies a la espalda y los pisoteó; los mató a golpes; etc. Por todos esos hechos sólo tres policías fueron declarados culpables y ninguno de ellos por homicidio. (Obrero Revolucionario #970, 23 de agosto, 1998).

Uno de los aspectos más criticados de la gestión de Giuliani fue su lucha contra las personas que no tienen techo. Repitiendo un patrón de su historia, el siniestro personaje se dedicó a perseguir encarnizadamente a ese sector de personas marginadas, incluso enfrentando fallos judiciales adversos.

Giuliani decidió que los refugios para los «sin techo» no podían seguir ofreciéndose gratuitamente y exigió que los solicitantes de refugio debían pasar evaluaciones obligatorias para buscar empleo. De hecho, en su libro Liderazgo, Giuliani alardea de que su reforma al sistema de asistencia social implicó una reducción del presupuesto para ayudas sociales de aproximadamente un 60 por ciento y que el ayuntamiento se esforzó por «la realización de revisiones y comprobaciones a fin de evitar el fraude», como si la ayuda brindada a un mendigo pudiera compararse con el dinero estafado por Giuliani con sus trampas a lo largo de su vida.

«Los requisitos propuestos acarreaban sanciones draconianas que provocaron una gran indignación. Aquéllos que no cumpliesen con estas normativas no obtendrían refugio y, si eran cabeza de familia (en la mayoría de los casos se trataba de madres sin pareja), les quitarían a sus hijos y éstos serían acogidos por familias. Por ejemplo, si un "sin techo" alojado en un refugio de la ciudad llegaba una hora tarde a su trabajo, éste sería expulsado del refugio durante 90 días por la primera falta, 150 días por la segunda y 180 por la tercera». (Charles O’Byrne “Cómo Giuliani limpió Manhattan” : ww.thetablet.co.uk/spanish/article01.shtml).

Con indignante cinismo, el alcalde y sus asesores argumentaban que la nueva administración beneficiaría a los «sin techo» como parte de una estrategia más amplia para “acabar con una cultura de dependencia y para reemplazarla por motivación, independencia y diligencia” y que se estaba ayudando a los neoyorkinos sin techo a «encontrar un hogar permanente en el mercado privado». Por el contrario, los defensores de los «sin techo» señalaban la incapacidad del alcalde para comprender las necesidades de esas personas, muchas de ellas con problemas mentales.

Luego de que un tribunal anuló el proyecto de Giuliani, este buscó otros medios de reavivar la guerra contra los «sin techo», para lo cual tomó como pretexto, en conformidad con su forma de ser, la agresión que sufrió una secretaria de 27 años, Nicole Barrett, cuando un hombre se le acercó, la golpeó en la cabeza con un adoquín y después desapareció. Aunque Barrett se recuperó completamente de las heridas, consideradas en un principio como muy graves y que dejarían secuelas irreparables, la naturaleza del ataque, llevado a cabo a plena luz del día en el mismo centro de Manhattan, infundió temor a muchos.

«A pesar de no haber ninguna información sobre el agresor, se dio por hecho que se trataba de un "sin techo"; probablemente con algún trastorno mental (más tarde se descubrió que era un delincuente con antecedentes, cuyo perfil no era en absoluto representativo de la población de los "sin techo" de la ciudad). Apenas tres días después de la agresión, el alcalde declaró que los "sin techo" no tenían derecho a dormir en las calles. "En sociedades civilizadas las calles no están para dormir en ellas... las habitaciones son lugares para dormir." Sin pérdida de tiempo, a la mañana siguiente su jefe de policía anunció que cualquier persona que se encontrase durmiendo en la calle sería arrestada si se negaba a acudir a un refugio».

Esa verdadera cruzada contra la caridad y la solidaridad le ha valido a Giuliani la oposición de muchas de las iglesias de Nueva York, incluyendo la Presbiteriana de la Quinta Avenida, que advirtió al alcalde que no aceptaría con agrado que la policía arrestase a los que dormían en las escaleras de las iglesias.

Aunque se ha declarado católico, Giuliani es partidario de la despenalización del aborto, si bien los asuntos doctrinarios parecen ser para él meros instrumentos en sus estrategias tramposas para ganar dinero o poder. Así, en el año 2000, durante la contienda con Hillary Clinton por la senaduría federal de Nueva York, Guliani quiso presentar una faceta fundamentalista, al calumniar a Hillary acusándola de «hostilidad hacia las tradiciones religiosas del país». Asimismo, Giuliani criticaba a los «jueces liberales» que habían prohibido colocar el texto de los Diez Mandamientos en las escuelas.

El propio Giuliani deja en claro en su libro Liderazgo que su religión no es otra que la del dinero, pues sobre la identidad de Estados Unidos dice: «...somos una religión. Una religión secular....Estamos unidos por nuestra fe en la democracia, en la libertad religiosa, en el capitalismo, una economía libre donde todo el mundo puede elegir la manera de gastar su dinero...».

Enemigo práctico de la cultura, como fueron algunos dirigentes nazis, y como son muchos empresarios, Giuliani entró en conflicto en 1993 con los pintores ambulantes cuando pretendió cobrarles impuestos alegando que, como los limpiabrisas, representaban un «peligro» para los neoyorkinos.

En particular, emprendió una batalla personal contra el pintor Robert Lederman, «Porque una cosa es que lo llamen a uno cabrón y otra que lo comparen con Adolfo Hitler», bramó el edil en octubre de 1998 en declaraciones recogidas por el New York Daily News, motivadas porque Lederman hizo numerosos carteles de Giuliani caracterizado como el dictador nazi, como Mussolini o como militante del Ku-Klux- Klan. (La Jornada, 26 de octubre de 2002).

La «fuerza» de un liderazgo

En su libro Liderazgo, cuya edición en español publicó Plaza y Janés en 2002, Giuliani hace una apología de lo que llama «la fuerza de mi liderazgo» a la vez que describe sus logros y raíces.

Una madre sabe conducir a sus hijos hacia los valores que para ella resumen el sentido de la vida. Evidentemente, la de Giuliani le inculcó disciplina, sentido de la autoridad y del éxito, sin consideraciones sobre la honestidad, la bondad, la justicia, o el respeto hacia los demás.

Por eso, señala Giuliani en el libro mencionado que «cada mañana, a las ocho en punto, hacía muy feliz a mi madre. Durante toda mi infancia me arengaba sobre las virtudes de terminar mis deberes antes de salir a jugar....Por eso, desde 1981, he empezado todas las mañanas con una reunión de mis colaboradores más estrechos...Lo considero la piedra angular de un funcionamiento eficaz en cualquier sistema...».

Dicho sistema puede ser o no eficaz, pero lamentables son los «éxitos» que con él ha obtenido Giuliani. En esas juntas, guiadas por los principios de «dar prioridad a lo prioritario» y de «hacerse pronto con el control», se aceptaban como cosa normal las “rivalidades y marrullerías destinadas a ascender que son señales de una sana competitividad”, y con el mismo espíritu luego se cocinaron colectivamente las triquiñuelas con las que Giuliani imponía a los neoyorkinos decisiones como la de negar el permiso para abrir un club de strip tease o mandar a la cárcel a los limpiavidrios, que obligados por la miseria se dedican a esta poco lucrativa actividad.

Vale la pena reproducir en extenso el relato del propio Giuliani, no de sus enemigos, acerca de la forma en que consiguió lo que considera una de sus primeras «victorias»: «...apareció la idea de abordar en primer lugar el problema de los limpiacristales. En aquel tiempo, había hombres que se acercaban a un coche parado ante un semáforo o en el tráfico, rociaban de agua el parabrisas y lo lavaban con un trapo sucio... Después de la “limpieza” no solicitada, el hombre se acercaba al conductor y le “pedía” su remuneración con diversos grados de amenaza. Si los conductores se negaban, los limpiacristales escupían sobre el parabrisas o daban patadas al coche».

Atacar esa forma de intimidación en primer lugar resultaba muy tentador porque estos hombres solían ser muy agresivos cerca de los puentes y los túneles. Era una de las primeras y últimas impresiones que se llevaban los visitantes de Nueva York, una imagen que no inspiraba mucha confianza.

«Yo sospechaba que expulsar a esos individuos era bastante fácil y produciría un efecto inmediato y cuantificable. Llamé al delegado de policía Bill Bratton y a Denny Young... Bratton, que compartía mi opinión de abordar delitos menores como una forma de establecer un comportamiento civilizado y obediente con la ley, además de una sensación de seguridad, volvió al cabo de un par de días y me dijo que el Departamento de Policía afirmaba que era imposible deshacerse de los limpiacristales. El quería hacerlo, pero le habían explicado que mientras no amenazaran físicamente a los conductores o “exigieran” dinero, carecíamos de una base legal para expulsarlos o detenerlos si se negaban».

En los párrafos siguientes, Giuliani evidenciará aún más la falsedad de sus generalizaciones acerca del supuesto comportamiento violento y hará alarde de su propia marrullería y falta de ética. Leamos: «Le dije (a Bratton) que olvidara el hecho de si pedían dinero o no. Cuando bajaban del bordillo y pisaban la calzada, ya habían violado la ley. Podías multarles a todos de inmediato. Después de entregarles la multa, podías investigar quiénes eran, si tenían antecedentes, etcétera».

Con ese procedimiento tramposo, Giuliani y Bratton persiguieron a los limpiacristales: «...Empezamos a enviar citaciones a esos tipos y descubrimos que algunos ya estaban buscados por delitos violentos y contra la propiedad. En menos de un mes, pudimos reducir el problema de una forma drástica. Las cosas habían mejorado visiblemente. A los neoyorkinos les encantó y también a los visitantes, que traían dinero a la ciudad y proporcionaban empleos a sus habitantes. Ese fue nuestro primer éxito».

Como se pone de manifiesto en los párrafos arriba citados, el apóstol de la «cero tolerancia», el perseguidor de mendigos y limpiavidrios es él mismo un funcionario mentiroso y tramposo, si estas pueden considerarse faltas «menores» y se puede entender, también, que él gobierna sólo para la gente que tiene dinero.

De hecho su segundo «éxito», que relata a continuación en su libro, fue la reducción de impuestos en beneficio de los hoteleros, para «estimular los negocios» e ir avanzando en suma por el camino de perseguir a los pobres y proteger a los ricos.

El «liderazgo» de Giuliani abunda en ese tipo de episodios, de los que constantemente hace alarde el ex-alcalde, lo mismo que de su pretendida capacidad de respuesta ante los atentados del 11 de septiembre, pero la lectura de su libro sugiere la conclusión de que en realidad, haciendo a un lado los autoelogios que son un rasgo pronunciado en Giuliani, no hizo más de lo que le correspondía hacer como autoridad al frente de la ciudad, y de lo máximo que puede alardear el ex-alcalde, una de cuyas primeras preocupaciones fue llamar a su amante, según él mismo relata, es de que no perdió del todo el control de sus emociones, llevando a cabo medidas que dicta el sentido común, como llamar también a los bomberos y a la guardia nacional.

Incluso en esos aspectos, el desempeño de Giuliani ha sido polémico, pues familiares de los bomberos muertos en los ataques a las Torres Gemelas lo han acusado de no haber atendido las demandas de dotar a esos servidores públicos con nuevos equipos de radiocomunicación, seguramente porque el entonces alcalde no vio en ello ningún provecho personal ni beneficio económico.

Pero, en su propio provecho, el 16 de septiembre de 2001, había pronunciado un lacrimógeno discurso en la ceremonia de promoción del departamento de bomberos, donde refiriéndose a los servidores caídos días antes, decía que ellos habían «sus vidas y su amor a ese departamento», hablaba de “nuestros corazones destrozados...pero que siguen latiendo con fuerza (sic)”, y de su tío que se accidentó siendo bombero y según él, le «partía el corazón» pensar en los bomberos muertos. Son las típicas lágrimas de mercader, el falso sentimentalismo de un verdadero miserable.

En México

En 2003, Giuliani Partners LLC (www.giulianipartners.com), fue contratada por un grupo de empresarios, encabezado por Carlos Slim, el hombre más rico de México, por la cantidad de 4 millones 300 mil dólares, para combatir la delincuencia en la ciudad capital.

Meses antes, el 14 de octubre de 2002, el organismo cúpula de los empresarios mexicanos, la Coparmex, declaró a través de José Antonio Ortega, presidente de su Consejo Ciudadano sobre Inseguridad Pública, que la asesoría del ex-alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani «ayudará a restablecer la aplicación de la ley en la ciudad de México» y señaló que la iniciativa privada veía con «buenos ojos» el programa Cero Tolerancia, y que incluso podría destinar recursos extras al gobierno capitalino para el pago de la asesoría.

Ortega ha sido militante destacado de organismos públicos y secretos de la ultraderecha mexicana y es uno de los líderes de una campaña que busca promover en el país la lucha contra la «inseguridad» con criterios empresariales.

Según el investigador mexicano José Martínez, autor de varios libros sobre personajes nacionales de la política, la historia comenzó en realidad en 2001, cuando Carlos Slim donaba grandes sumas para ayudar a Nueva York. Alrededor de un año más tarde, “considerando la corta lista de futuras esperanzas presidenciales republicanas, Carlos Slim le ofreció 4,3 millones de dólares por dar una mano a la ciudad de México”.

Cabe añadir que Slim mantiene una «cordial relación» con el multimillonario venezolano Gustavo Cisneros, magnate de los medios electrónicos, y aliado del alcalde de Caracas, Alfredo Peña, quien en esa capital ha impulsado similares ideas de combate a la delincuencia con una visión empresarial, y que para ello ha recurrido a los servicios, mucho más económicos (más de cien mil dólares), de William Bratton, es ex-jefe de policía de Nueva York bajo el mando de Giuliani.

Rodeado por 300 guardaespaldas, Giuliani visitó los barrios más rudos de la ciudad de la ciudad de México, para finalmente emitir sus consabidas recomendaciones, verdaderamente criminales, contra los pobres y los marginados.

Finalmente, el defensor de la «cero tolerancia» contra las faltas menores, tardó siete meses más de lo estipulado en entregar su informe, de costo millonario, y que fue básicamente mutatis mutandis la aplicación de la llamada estrategia de la «tolerancia cero», que paradójicamente el propio Giuliani no ha respetado en su propia actuación.

Además, muchas de las recomendaciones de Giuliani, como las que proponen la persecución de prostitutas y limpiacristales violan las garantías individuales que establece la Constitución Mexicana, así como otros preceptos legales sobre la no discriminación por razones socioeconómicas.

La República Dominicana es otro de los países en que Giuliani ha pretendido llevar a cabo sus latrocinios y donde en febrero de 2004 el presidente Hipólito Mejía, luego de reconocer que el aumento del desempleo y de la pobreza han incrementado la delincuencia, reveló que el gobierno intentaría contratar al ex-alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, para mejorar, con «mano dura y prevención», la seguridad ciudadana.

Dijo, evidenciando la concepción de combatir los problemas atacando no sus causas sino sus efectos, que la delincuencia está motivada «por el desempleo y aumento de la pobreza», pero “tenemos una estrategia íntegra, un programa de seguridad basado en mano dura y la prevención”.

Saldos y proyectos de Giuliani

Como ha señalado James Petras en su artículo «El verdadero Giuliani» (La Jornada,17 de diciembre de 2002), el ex-alcalde dejó en la ruina a la ciudad de Nueva York, al ocultar, al estilo Enron, una deuda de más de 25 mil millones de dólares, la mayoría de los cuales corresponden a compromisos ’’fuera de presupuesto’’ pactados por dependencias del gobierno de la ciudad en el periodo de Giuliani. «En otras palabras, el ex alcalde ocultó deudas por una cantidad al menos cinco veces mayor que la más importante bancarrota corporativa en la historia empresarial estadunidense».

Explica Petras que Giuliani ocultó la quiebra de Nueva York manipulando el presupuesto, para no incluir la deuda creciente de varias dependencias y reportando sólo las dependencias que debían menos. Giuliani dejó una deuda oficial de 5 mil millones de dólares, de la cual culpó al ’’ataque terrorista del 11 de septiembre’’, pero posteriormente se supo que la ciudad de Nueva York estaba en una profunda crisis financiera, que hacía necesarios «severos recortes» en el gasto de salud, educación y servicios sociales, así como incrementos en impuestos regresivos para evitar el colapso.

El ex-alcalde incurrió en el enorme déficit al otorgar cientos de millones de dólares en concesiones de impuestos a todas las grandes empresas inmobiliarias de la ciudad y gastar miles de millones en incentivos para conservar y promover a Nueva York como «un centro global de las finanzas, los seguros, los bienes raíces y el turismo».

Entre los beneficiarios de estos fraudes en Nueva York se contaron la Hermandad de Sandy Weil, de Citibank; Zuckerman, el magnate de los bienes raíces; Hank Greenberg, rey de los seguros, y el propio ex-alcalde Rudolph Giuliani, pero “para los medios estadunidenses todos ellos son intocables”.

Pero la voracidad de Giuliani, como la de Cheney y Bush, parece no tener límites, de tal suerte que se ha beneficiado también del dinero de la fraudulenta empresa Halliburton, que en 1999 y 2000 hizo donaciones por más de 250 mil dólares a las campañas de Bush y otros candidatos republicanos, así como a la asociación de «amigos de Giuliani» que exploraban sus posibilidades como abanderado presidencial. (www.campaignmoney.com/halliburton.asp).

Otras operaciones político financieras de Giuliani fueron detenidas por instancias judiciales, entre ellas un tribunal del estado de Nueva York que paralizó los planes del alcalde de demoler 120 jardines públicos para poner los terrenos en manos de promotores inmobiliarios.

La doble moral de Giuliani

Durante su gestión como alcalde, Giuliani fue criticado, incluso por instancias judiciales, por atentar contra la libertad de expresión por motivos moralistas, de tal suerte que un tribunal de federal anuló la orden del alcalde de suspender los fondos destinados al Museo de Arte de Brooklyn por su polémica exposición «Sensación».

Aunque a pesar de sus años él mismo no da ejemplo de abstinencia sexual, Giuliani lanzó campañas para vaciar de sex shops la “Gran Manzana” de Nueva York. En 1998, consiguió que se autorizara una ordenanza municipal por la que 138 de los 155 comercios relacionados con el sexo y la pornografía tendrían que cerrar y salir de las zonas comerciales y residenciales delaciudad.

Perseguidor de las prostitutas, Giuliani también fue criticado por haber eliminado la educación sexual de los programas de estudios en la ciudad.

El 19 de octubre de 1998, la policía de Nueva York reprimió una manifestación de activistas homosexuales, atropellando, golpeando e insultando a una multitud que incluía a muchos enfermos de sida, otro de los grupos odiados por Giuliani. Arrestaron a 100 personas, y los tuvieron en la cárcel hasta la tarde siguiente sin tomar sus medicamentos, con grave perjuicio para su salud. Como de costumbre, Giuliani mintió para justificar el ataque, diciendo: «Hubiéramos otorgado permiso si nos hubieran dado un par de días de anticipación».

En contraste con esa censura moralista, que es expresión de prejuicios y de autoritarismo, el promotor de la intolerancia ha brindado protección a un religioso acusado de abusos sexuales, quizás porque para Giuliani el abuso de autoridad en general no debe considerarse como una falta.

El 3 de febrero de 2003, la prensa neoyorkina dio a conocer que monseñor Alan Placa, un alto prelado de iglesia católica de Long Island que fue excluido en abril pasado de su diócesis tras ser acusado de abuso sexual, trabajaba durante tres días a la semana para Giuliani Partners, la empresa del ex alcalde. Placa, un viejo amigo de Giuliani, negó en un principio su relación laboral con Giuliani, pero la vocera de este, Suny Mindel, confirmó a varios diarios que el prelado, efectivamente, trabajaba para ellos.

En la esfera sexual, Giuliani se ha dado a conocer también por sus propias aventuras, que suelen ser escandalosas cuando no ridículas.

En 1999 se señaló que era amante de su colaboradora Crystine Lategano, encargada de relaciones públicas de la alcaldía, quien a mediados de ese año pidió una larga licencia, luego de que, según fuentes cercanas a la alcaldía, la esposa de Giuliani, Donna Hanover, le puso un ultimátum para desprenderse de ella.

En ese entonces, Giuliani admitió que vivía en estado de virtual divorcio con su esposa, la actriz Donna Hanover, de 53 años, quien en 2003 contrajo matrimonio nuevamente, esta vez con su novio de la secundaria.

Por su parte, Giuliani se casó con Judith Nathan, una acaudalada mujer de más de cuarentas años, quien era su amante ya en 2000. En ese tiempo, al revelarse dicha relación, Giuliani tuvo que salir de la residencia oficial del alcalde y buscar refugio en el apartamento de unos amigos, después de revelar públicamente que tenía una «buena amiga», ante lo cual Hannover recabó una orden judicial para prohibir el acceso de su rival a la residencia oficial, en una época en que Giuliani trataba de que su amante fuera creando una relación con sus hijos, Andrew y Caroline.

Finalmente, el divorcio de Giuliani culminó en un acuerdo por el que pagaría a su ex esposa 6,8 millones de dólares, y con su nueva boda, luego de la cual el ex-alcalde de 58 años declaró con derroche de cursilería: «Soy muy, muy feliz. Espero que pasemos el resto de nuestras vidas juntos».

*Edgar González Ruiz - Investigador y periodista mexicano, autor de Los Abascal, De los cristeros a Fox, La sexualidad prohibida, Cruces y Sombras y otros libros sobre la derecha en México y América Latina…

Licencias de TV y soberanía nacional. Ernesto Carmona (Chile)

El periodista Ernesto Carmona (chileno) pasa lista de otras licencias de TV que han sido canceladas o expiradas en el mundo.

Licencias de TV y soberanía nacional

La Unión Internacional deTelecomunicacione s (UIT) reconoce 'en toda su amplitud el derecho soberano de cada Estado a reglamentar sus telecomunicaciones, teniendo en cuenta la importancia creciente de las telecomunicaciones para la salvaguardia de la paz y el desarrollo económico y social de los Estados...'.

En el mundo muchos países adoptaron antes decisiones soberanas de no renovar e incluso caducar concesiones, por ejemplo:

Perú, en abril de 2007, dispuso el cierre de 2 canales de televisión y 3 de radio por incumplir la Ley de Radio y Televisión, licencias vencidas y utilización de equipos no homologados.

En Uruguay, diciembre de 2006, se revocaron los permisos de las emisoras de radio 94.5 FM y Concierto FM, de Montevideo, y también revocaron una resolución que ampliaba la cobertura de la señal de cable Multicanal, perteneciente al grupo Clarín de Argentina.

En El Salvador, en julio de2003, se revocó la concesión de Salvador Network.

En Canadá, junio de 1999, revocaron la concesión a Country Music Televisión - CMT,

En Estados Unidos, la Administració n Federal de Comunicaciones (FCC, según su sigla en inglés), revocó en julio de 1969 la concesión a WLBT-TV; en 1981 revocó la concesión a WLNS-T, en abril de 1999, a FCC Yanks Trinity License; en abril de 1998, a DAILY DIGEST (Radio). Entre 1934 y 1987 en EEUU 141 estaciones perdieron sus licencias, entre ellas 102 por no renovación. En 40 casos se revocó la licencia sin esperar a que ésta expirara. Durante la década de los 80 hubo 10 casos en que no se renovó.

En Europa, España revocó en julio de 2004 la concesión de TV Laciana (canal por cable local) y en abril de 2005 cerró las emisoras de radio y de TV de señal abierta en Madrid; y luego, en julio del mismo año, dispuso el cierre de TV Católica.
Francia revocó la licencia de TV& en febrero de 1987, en diciembre de 2004 revocó la concesión de Al Manar; y en diciembre de 2005
cerró a TF 1 por poner en duda la existencia real del holocausto.

En Inglaterra, el gobierno de Margareth Thatcher canceló la concesión de una de las más grandes estaciones de televisión de Inglaterra sencillamente por haber difundido noticias no gratas, aunque absolutamente verídicas. Simplemente argumentó que "si ya habían tenido la estación durante 30 años ¿por qué debían tener un monopolio?". En el mismo Reino Unido, la autoridad dispuso en marzo de 1999 el cierre temporal de MED-TV-canal 22; en agosto de 2006 revocó la licencia a ONE TV; en enero de 2007, la licencia de Look 4 Love 2, en noviembre de 2006, StarDate TV 24; y en diciembre 2006 revocó al canal de televentas AUCTIONWORD.

En 1990, Irlanda revocó la licencia para empezar a transmitir a TV3.
En Rusia, en agosto de 2000, se cerró una emisora de televisión por difundir publicidad subliminal y en marzo 2002 clausuraron a TV-6.

En agosto de 2002, en Bangladesh, Asia, revocaron la licencia a Ekushey Televisión (ETV). Y en ninguno de estos países hubo campaña como la actual por Radio Caracas Televisión, que duró 53 años.

ARGOS Soberanía y derecho a la información. Antonio Elías

Soberanía y derecho a la información

ANTONIO ELÍAS (*)
Las frecuencias de radio y televisión son un recurso limitado de propiedad pública e interés social que debe ser regulado por el Estado para evitar que las empresas que comercializan sus espacios abusen de su posición dominante en detrimento del derecho a la información. Cuando un gobierno soberano, dentro del estado de derecho, actúa enfrentando a los súbditos locales de los imperios mediáticos todos aquellos que apuestan al mantenimiento de la hegemonía ideológica del gran capital rasgan sus vestiduras y estallan en lamentos, acusaciones y amenazas en defensa de la "libertad de expresión".
Uno. La licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV), expiró el 27 de mayo pasado y no fue renovada por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel). La decisión del gobierno venezolano busca cumplir con el interés público y permitir el uso del espectro radioeléctrico, por naturaleza limitado, a otras empresas operadoras que se apeguen a los principios y estándares establecidos en las leyes.
El gobierno decidió que la concesión de RCTV no sería renovada porque la empresa no cumplió sus obligaciones y responsabilidades con el interés público. Se cuestiona, a título de ejemplo, que haya utilizado sus ondas para apoyar la acción subversiva de un grupo de alzados que por medios violentos abolió los poderes legalmente constituidos.
A su vez y como contrapartida prohibió a sus reporteros transmitir información alguna sobre el fracaso del golpe (1). Al tomar esta determinación, RCTV no solo negó al pueblo de Venezuela su derecho a ser informado, sino que actuó directamente contra la institucionalidad democrática.
Por lo tanto, la decisión soberana de no renovar la concesión de RCTV buscaría incrementar la democracia en el espectro radioeléctrico de Venezuela, tanto en el acceso a este espacio, como en el contenido que se transmite.
Dos. En auxilio de los opositores venezolanos han ido la CNN , la Sociedad Interamericana de Prensa, que es una asociación de propietarios de periódicos, Reporteros Sin Fronteras, el Partido Popular español de Aznar, y hasta una declaración ambigua de la OEA , todos ellos tratando de crear un consenso internacional para proteger a los medios vinculados al poder y preservar su hegemonía mediática. Esta decisión fue criticada en nuestro país, entre otros, por el Partido Nacional "es una violación a los derechos humanos", el colorado Julio María Sanguinetti: "demuestra un deterioro de la democracia" (2) . El argumento de todos los opositores es que esta medida es un ataque a un valor fundamental: la libertad de expresión, dejando en un lugar absolutamente secundario el legítimo derecho a la información.
El PIT-CNT, la FEUU , Fucvam y Contenido Comunitario rechazaron "rotundamente la fraudulenta vinculación de esta legítima decisión con la violación a la libertad de expresión, ya que a partir del 27 de mayo no será un grupo económico sino el pueblo venezolano en pleno quien se expresará de ahora en más a través de esa señal".
La posición oficial de nuestro gobierno ­en concordancia con el principio de respeto a la autodeterminación de los pueblos­ fue expresada por el ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano: "Es un asunto interno de Venezuela y los otros estados no tienen derecho a intervenir". (3)
Las posiciones críticas pretenden ignorar que el 80% de los canales de televisión abierta de Venezuela y emisoras de radio son operados y pertenecen al sector privado, así como el sistema de televisión por cable y satélite. Una gran parte de los mismos pertenece a un reducido número de corporaciones con múltiples intereses económicos y políticos. Esta concentración de la propiedad ha limitado el acceso de la ciudadanía a la diversidad de puntos de vista, dando a los dueños de los medios un poder desproporcionado para estructurar la agenda política y económica de Venezuela en defensa de los intereses y privilegios de una minoría oligárquica y en desmedro de la soberanía del país.
Pese a que el gobierno de Hugo Chávez enfrenta una dura oposición de los medios de comunicación, no se conoce que haya clausurado periódicos, canales de televisión o emisoras de radio por sostener esas posiciones. Tampoco se conoce que haya periodistas en prisión, castigados por hacer su trabajo, desaparecidos o asesinados, contrariamente a lo que ocurre con frecuencia en "democracias" tan elogiadas por el imperio mediático como las de Colombia o México.
Tres. Los afectados por las medidas del gobierno de Venezuela son los dueños de aquellos medios, como RCTV, que pretenden mantener el dominio y el control de la información. Para ellos la "libertad de expresión" es su libertad para defender sus intereses, sus patrones de cultura, ideológicos y de consumo, promoviendo que los usuarios sean consumidores pasivos de entretenimientos y espectadores desinformados de la política. Transmiten una visión acotada y alienante del mundo tratando de limitar la capacidad crítica de la gente. Son ellos, los dueños de los medios, quienes deciden qué se debe escuchar y qué se debe ver en un esfuerzo denodado por controlar la opinión pública.
Los pasos que ha dado el presidente Hugo Chávez tienden a romper ese predominio, a sentar nuevas pautas en el quehacer político, ideológico y cultural. Se encaminan a presentar la vida venezolana por una senda que asusta y cuestiona a los poderes tradicionales en la medida que busca reducir sus instrumentos de poder. Para la tríada poder económico, poder político, poder mediático todo aquello que afecte lo que consideran un terreno propio e intocable da pie para la confrontación. "El control de los grandes medios corporativos de información está coludido con las cúpulas de las grandes transnacionales y ciertos protagonistas de la clase política y... se expande como el cáncer, desde EEUU a América Latina y al resto del planeta". (4) Cómo no considerar que AOL/Time Warner Inc., una de las más poderosas empresas tiene una incidencia fundamental en América Latina a través, entre otros, de CNN. La arrolladora concentración de la propiedad ha hecho desaparecer numerosos medios locales, en particular radios comunitarias, periódicos pequeños y empresas periodísticas familiares, cerrando fuentes de trabajo y limitando, ahí sí, la libertad de expresión.
En nuestro país los que defienden hoy la "libertad de expresión" son los mismos que se asociaron con los dueños de los canales abiertos, los que hicieron un acuerdo oligopólico para controlar la televisión por cable, los que mediante chicanas legales impidieron durante años el acceso a la televisión satelital para evitar que los dueños de los tres grandes canales privados perdieran algún segmento del mercado. Son los que han hecho campaña contra las radios comunitarias y los que callaron el cierre de CX 44 Radio Panamericana, clausurada en el marco de un enorme atentado contra las libertades civiles, como lo fue la represión sangrienta en los alrededores del Hospital Filtro (24-08-94).
Allá y acá es el gran capital, a través de sus medios, quien manipula las contiendas electorales tratando de inclinar la balanza a su favor ungiendo y santificando candidatos. En ese sentido no se entiende que un gobierno progresista no abra un espacio para que los uruguayos podamos tener acceso a un medio de prensa alternativo, como TeleSur, del cual inclusive somos propietarios de una parte de las acciones. ¿Cómo se explica este contrasentido? ¿O es que quizás habrá quienes crean que TeleSur, por su contenido, constituye un peligro para su predominio? Los uruguayos tenemos derecho a toda la información y a escuchar todas las voces, lo que implica también terminar con el oligopolio de los canales de transmisión por cable creando mecanismos para incorporar nuevos canales a nivel nacional. *
(*) Docente universitario, sindicalista y miembro de la Red de Economistas de Izquierda (Rediu)
1) Andrés Izarra, "El golpe desde la cabina 12 de RCTV" en Chávez y los medios de comunicación social, Marineáis Tremamunno, edit.; Alfadil Ediciones, 2002, p. 84.
2) Brecha, 1-06-2007.
3) LA REPUBLICA , 31-05-2007.
(4) Ernesto Carmona, "Los amos de la prensa II", ALAI, América Latina en Movimiento, 24-05-2007
Publicado en la contratapa de La República, 3 de junio de 2007.

ARGOS Venezuela: RCTV, cuando la paja se ve en ojo ajeno. Diana Cariboni


MONTEVIDEO, 29 may (IPS) - Un público rasgar de vestiduras se siente en América Latina a partir del cese de las transmisiones de la televisora RCTV, a la que el gobierno venezolano no quiso renovar la concesión de una onda que explotaba desde 1956.

Tres ex presidentes panameños, Mireya Moscoso, Guillermo Endara y Ernesto Pérez-Balladares, planifican intenso lobby para que la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos trate el caso RCTV en su reunión del próximo fin de semana. El mandatario peruano Alan García dijo sobre la medida venezolana que en su país "nunca se hará algo así".


¿Algo como qué?, convendría preguntarse. Muchos en Venezuela afirman que RCTV (Radio Caracas Televisión) llegó a esta situación por ser opositora al gobierno de Hugo Chávez. Otros la califican de golpista por haber apoyado el atentado contra la democracia de abril de 2002.

En la vecina Colombia, el periodista Juan Gossaín, de RCN Radio, le preguntó al presidente Álvaro Uribe: "La expresión que usted hizo sobre su respeto a la libertad de prensa me lleva a suponer que por ejemplo usted no le quitaría la licencia de funcionamiento a Radio Caracas".

"A nadie. Mejor dicho, que ejerzan el periodismo sin licencia, que digan lo que quieran, que hablen en cualquier parte", contestó.

Uribe no puede cerrar canales de TV opositores, porque no existen. Sin embargo, puso fin en octubre de 2004 al estatal Instituto de Radio y Televisión (Inravisión), que manejaba tres señales abiertas con franjas educativas y culturales, un programa diario de entrevistas sobre el movimiento social y documentales con contenidos a menudo incómodos para el gobierno.

Este mandatario hizo el anuncio un lunes, y el jueves siguiente "entró la policía y desalojó a los trabajadores esa misma noche", dijo a IPS el sociólogo Milciades Vizcaíno, quien trabajó casi 27 años en el área de televisión educativa, que fue eliminada.

Bogotá adujo que Inravisión era ineficiente. "Pero el trasfondo fue la fuerza que tenía el sindicato", sostuvo Vizcaíno, autor del libro "Universidad y medios de comunicación. Del estado de bienestar al mercado", publicado en abril, donde analiza el proceso inverso al que ahora se introdujo en Venezuela al destinar la onda de RCTV a una emisora pública.

Inravisión fue reemplazado por Radio Televisión de Colombia (RTVC), que "terceriza" actividades mediante contratos de concesión, evitando la creación de un sindicato. Ahorra 72 por ciento de costos operativos. Los transmisores son manejados por otra empresa, Telecom.

En octubre, durante el debate del senador opositor Gustavo Petro sobre vínculos de paramilitares derechistas y políticos de Sucre y Córdoba, la señal del Canal Institucional, ahora a cargo de RTVC y que frecuentemente retransmite desde el parlamento, desapareció en ambos departamentos del norte colombiano.

Ante la queja, RTVC remitió el asunto a Telecom. Pero "allí nadie supo dar razón", señaló a IPS Hernán Onatra, jefe de prensa del senador.

"No sólo la televisión pública, sino operadores privados de televisión por cable suspendieron la señal en algunos sectores de Bogotá y en ciudades principales, como Cúcuta (nororiente) y nunca dieron explicaciones. Lo sabemos por reportes que dio la propia ciudadanía durante el debate o al día siguiente", agregó Onatra.

En Honduras, el presidente Manuel Zelaya dispuso desde el lunes una serie de 10 transmisiones de una hora de duración cada día por cadena de radio y televisión, en el horario estelar de la noche, para contrarrestar lo que califica de "desinformación" de la prensa sobre su gestión.

La ley estipula que sólo se pueden transmitir "cadenas" para convocar elecciones, en caso de desastres naturales o emergencia nacional. Por eso, la medida recuerda el frecuente uso de ese mecanismo en los años 70, cuando gobernaban los militares, y ha sido criticada por asociaciones de periodistas, medios de comunicación y hasta por el presidente del parlamento, Roberto Micheletti.

El analista político Juan Ramón Martínez sostuvo ante IPS que la decisión "atenta contra la libertad de expresión" y se extralimita, pues "ni los militares fueron tan abusivos como lo que nos anuncia el actual gobierno".

El periodista Edgardo Escoto, reportero gubernamental de la radioemisora opositora Circuito Radial Voces, dijo a IPS que ha sido censurado por los portavoces presidenciales "para no preguntar". "Me niegan la palabra, me esconden la agenda del gobernante", afirmó.

El último medio al que en Nicaragua se le revocó la concesión por aparentes motivos políticos fue Radio La Poderosa en 2002, durante el mandato de Enrique Bolaños. Sus equipos fueron confiscados sin un proceso judicial. La emisora era acérrima crítica al gobierno y afín al ex presidente convicto Arnoldo Alemán.

Cuando gobernaba Alemán (1997-2001), periódicos críticos como La Prensa y El Nuevo Diario, denunciaron acoso fiscal y boicot comercial del gobierno por informar de actos de corrupción de funcionarios públicos.

RCTV no es el único medio que cesa su actividad por una medida del poder en Venezuela. Durante los dos días de abril de 2002 en que Chávez estuvo separado del gobierno por la fuerza, los golpistas cerraron al estatal Canal 8 por ese lapso.

En 2003, el alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña, opositor de Chávez, también cerró por varios días la emisora comunitaria Catia TV.

El oficialismo se ufana de que "aquí la única que ha cerrado medios es la oposición", e insiste en ello. En el caso de RCTV, "no se trata de un cierre sino de que no se le renueva la concesión", reiteró a IPS el ex ministro de información y presidente de la cadena regional Telesur, Andrés Izarra.

Pero la discrecionalidad sobre las concesiones "coloca en una situación difícil, casi de incertidumbre, a más de 150 radioemisoras privadas que aguardan la renovación de sus licencias", observó a IPS Ciro García, presidente de la Cámara de Radiodifusión.

Seguidores de Chávez subrayan que durante el golpe de Estado de 2002 en su contra, estaciones como RCTV no cubrieron la manifestación popular del 13 de abril, que ayudó a devolver al presidente a su cargo con apoyo de tropas leales.

En cambio, RCTV y otras televisoras dieron amplia cobertura a la propaganda antichavista y a las marchas contra el gobierno durante la huelga petrolera de fines de 2002 e inicios de 2003, organizada para derrocar a Chávez.

En otras acciones que afectaron a los medios, el ente nacional tributario impuso una multa de 13.000 dólares y cerró durante dos días de octubre de 2005 al centenario diario El Impulso, de línea editorial opositora, en la centroccidental ciudad de Barquisimeto.

Multas de millones de dólares han sido impuestas a RCTV y al canal de 24 horas de noticias Globovisión, varios de cuyos equipos satelitales fueron retenidos indefinidamente hace dos años, cuando una inspección los encontró orientados en una dirección distinta a la autorizada. Ninguna de ellas recibe publicidad oficial.

Pero "si comparamos la diversidad de medios de comunicación, en Venezuela hay mucha más libertad de expresión que en Chile", por ejemplo, dijo a IPS el coordinador del Programa de Libertad de Expresión del Instituto de la Comunicación e Imagen de la estatal Universidad de Chile, Felipe Portales.

Aunque en Chile no hay registro de medidas arbitrarias contra los medios en los últimos años, la libertad está restringida por la concentración de la propiedad, según Portales y la directora del Observatorio de Medios Fucatel, Manuela Gumucio.

"Con excepción de Cuba, Chile es el país con menos libertad de expresión en América Latina, en términos de pluralidad de medios", con una situación "peor a la que se vivía antes de que terminara la dictadura" de Augusto Pinochet, en 1990, remarcó Portales.

La cobertura del caso RCTV es una muestra. "Los medios chilenos sólo han mostrado una versión, la que es contraria a Chávez. No tenemos los antecedentes necesarios para formarnos una opinión al respecto", aseguró Portales.

Tanto Portales como Gumucio culpan de la falta de diversidad a la desigual distribución de la publicidad estatal.

Como en Colombia, mas por razones diferentes, en Cuba tampoco hay canal opositor que cerrar.

La propiedad privada de los medios murió en los años 60, tras el advenimiento del proceso revolucionario. La prensa escrita, radial y televisiva se rige por una política que traza, dirige y controla el gobernante Partido Comunista de Cuba.

Los opositores, considerados "mercenarios a sueldo del imperio" (Estados Unidos) no tienen acceso a esos medios. Un grupo de periodistas no afines al gobierno o abiertamente críticos fueron sancionados en 2003 con duras penas de prisión bajo cargos de transmitir o facilitar información a medios enemigos.

La excepción son las revistas católicas Palabra Nueva y Vitral, fundada en 1994 en la diócesis de la occidental provincia de Pinar del Río, cuyo equipo editorial cayó en crisis a principios de este año, tras la llegada del nuevo obispo, Jorge Enrique Serpa.

Vitral cobró notoriedad por su enfoque crítico de la realidad cubana, pero Serpa decidió que la publicación evitara "agresividad" y fuera menos contestataria.

La censura en México, común en los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde 1929, comenzó a decaer a mediados de los años 90.

Pero el Diario Noticias de Oaxaca, que circula desde hace 31 años en ese estado del sur y es crítico del muy cuestionado gobernador Ulises Ruiz, ha sufrido ataques desde 2005, incluidas agresiones a sus periodistas e intentos de desalojarlos por la fuerza.

Radio Monitor, que opera desde 1975, fue uno de los pocos que se enfrentó a los años de censura del PRI. Su dueño, José Gutiérrez Vivo, asegura que el gobernante Partido Acción Nacional lo castiga retaceándole publicidad oficial por sus posturas críticas y negándole entrevistas e informaciones.

El único partido que, cuando gobernaba, revocó una concesión de onda en Uruguay, el centroderechista Partido Nacional, reclamó sin éxito al gobierno del izquierdista Frente Amplio una declaración de condena por el caso RCTV.

La izquierda recordó que el gobierno del nacionalista Luis Alberto Lacalle fue el único que tomó una medida similar en la historia uruguaya y "sin necesidad de que venciera el permiso", dijo el senador oficialista Eleuterio Fernández Huidobro.

Lacalle quitó del aire a CX 44 Radio Panamericana en 1994 por haber convocado a la población a una multitudinaria manifestación, duramente reprimida, contra la extradición a España de tres ciudadanos de ese país acusados de pertenecer al separatista grupo vasco ETA.


*Con aportes de Constanza Vieira (Colombia), Daniela Estrada (Chile), Patricia Grogg (Cuba), Thelma Mejía (Honduras), Diego Cevallos (México), José Adán Silva (Nicaragua), Humberto Márquez (Venezuela) y Darío Montero (Uruguay). (FIN/2007).

México. Revista Zócalo. Estocada a la Ley Televisa; la Corte tiene en sus manos una responsabilidad histórica

Estocada a la Ley Televisa; la Corte tiene en sus

manos una responsabilidad histórica:, Javier Corral


En la última sesión de mayo, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó, en votación preeliminar, el carácter inconstitucional del artículo16 de la Ley Federal de Radio y Televisión, impugnado por senadores de la pasada legislatura, y que permite a los concesionarios de radio y televisión el refrendo automático de sus concesiones y el no pago de contraprestaciones al Estado.
Ese artículo es uno de los dos objetivos fundamentales de la acción de inconstitucionalidad promovida por 47 senadores en mayo de 2006, y su rechazo es un golpe a las intenciones de Televisa que pretende “asegurar el dominio del espectro radioeléctrico”, asegura Javier Corral Jurado, el principal impugnador de la llamada Ley Televisa.
“Hay un avance hacia la desarticulación de la ley”, pero falta lo principal, la inconstitucionalidad del artículo 28”, precisa Corral, para quien la Corte tiene en este tema una“responsabilidad histórica” frente a la nación.
Para el redactor de la acción de inconstitucionalidad, Alejandro Madrazo Lajous, la votación de la Corte fue un gran éxito, por “la aportación verdaderamente vigorosa y robustecedora del proyecto, al invocarse los derechos a la información, a la libertad de expresión, la igualdad jurídica, la rectoría económica del Estado, el dominio directo sobre el espectro radioeléctrico, los principios antimonopólicos de la Constitución.
Declararon inconstitucional el refrendo automático de las concesiones. Esa votación no es todo, pero sí es muy importante. Acerca del tema, la ex senadora Dulce María Sauri Riancho, opuesta, al igual que otros 46 ex senadores, a la controvertida ley, comentó que de mantenerse la votación de los ministros, y después de reformar la legislación, “los concesionarios tendrán que ir a una licitación cuando se venza su concesión, en condiciones de igualdad con aquellos que aspiren a obtener esa concesión y no con el trato de privilegio” que les otorga la actual ley.
En entrevista con esta publicación, Javier Corral realiza un balance de las primeras cuatro sesiones de la Corte, y analiza el contexto del debate y sus repercusiones, antes de que los ministros concluyan su análisis, en la primera semana de junio.

Carlos Padilla Ríos

- ¿Qué opinión le merece la decisión de la mayoría de los ministros respecto a aprobar la inconstitucionalidad del artículo 16?
- Hay un avance hacia la desarticulación de la ley. Era un objetivo de la empresa (Televisa) y su ley, para asegurarse dominio de larga vida del espectro radioeléctrico, pero se requiere (que se rechace) el artículo 28. Nosotros buscábamos que los concesionarios no estuvieran exentos del proceso de licitación.
- ¿Está desarticulado ese objetivo?
Hoy sí, con la caída del Artículo 16 de la Ley de Radio y Televisión.
- ¿Es una estocada a la Ley Televisa?
- Es una estocada. Pero por supuesto que necesita un descabelle, que es el artículo 28.
La ponencia de Aguirre es un documento sólido, valiente, al proponer la inconstitucionalidad del asunto principal, motivo de nuestra impugnación, y razón fundamental para que Televisa llevara al Congreso su proyecto de ley, consistente en el pase automático a los servicios en telecomunicaciones, en el mismo espectro que el Estado les asignó para radio y televisión, sin que medie licitación alguna.
Ni pago o contraprestación alguna al Estado, y además, con una fórmula absolutamente perversa, como ahora, radio y televisión son también telecomunicaciones, según las nuevas definiciones de la ley, les puedan canjear el título de concesión de radiodifusión por el de telecomunicaciones (Art.28).
-En unos días más la Corte concluirá su valoración de la acción de inconstitucionalidad. Adelantándonos a los acontecimientos, supongamos que los ministros aceptan la inconstitucionalidad de los principales artículos impugnados por ustedes, el 16 y el 28, ¿qué pasaría?
- Se desarticula y se muere la Ley Televisa. Su propósito original es agandallarse el espectro por la vía del pase automático a telecomunicaciones y dotarse de un blindaje jurídico, mediante un refrendo automático, a perpetuidad, que los hiciera trascendentes a sexenios, partidos y presidentes, con el pretexto de la seguridad jurídica a las concesiones. El refrendo automático ha sido el mecanismo por el cual el duopolio televisivo ha conquistado un poder dominante y una enorme concentración de frecuencias, porque no volverán a presentar licitación, ni se revisa el cumplimiento de la ley, lo que conduce a que el Estado no recupere el espectro, que ocurriría sólo por renuncia o de muerte del concesionario.
La inconstitucionalidad de estos dos artículos vuelve inútil a la Ley Televisa. Si se cae la integración de la COFETEL la ley se vuelve inoperante. No tienen con quién ejecutarla para sus beneficios. Es muy probable la renovación completa de la COFETEL. Por eso están tan enojadas las televisoras, porque se les caerían sus empleados como son Héctor Osuna, Ernesto Gil Elorduy, Eduardo Ruiz Vega y Gerardo Francisco González. Hasta ahorita las dos votaciones le son contrarias a COFETEL, pero una de ellas no ha tenido la mayoría calificada. Me refiero al escalonamiento, renovación y tiempo de duración de los comisionados. Seis ministros declararon inconstitucional la norma, pero sólo tres no. Sin embargo, hay un criterio constitucional, en términos de la distorsión que la ley hizo de lo que debe ser un órgano desconcentrado.
- El otro escenario es que los ministros rechacen la inconstitucionalidad de ambos artículos.
- Entonces, la presión aumentará sobre el Congreso, porque está acreditado entre especialistas, legisladores, políticos, intelectuales, que esa ley contiene un régimen especial de protección y de privilegio y que el Estado no puede, en modo alguno, renunciar a la rectoría en la administración del espectro radioeléctrico. Ni mucho menos permitir que un poder como el de la televisión se asuma, por sobre las funciones del Estado y del propio Congreso, en la administración de bienes del dominio público y de la nación. Pero es en el Congreso donde está la mayor responsabilidad.
La Corte sólo dará criterios constitucionales e invalidará algunas normas. Quienes tienen que reformar las leyes son los legisladores. La Corte lo que hace es parar los efectos de una legislación contraria a la Constitución. Queremos una nueva legislación, moderna, democrática competitiva que respete la pluralidad, garantice la diversidad cultural, y asuma la función social. Queremos un proyecto de mayor oferta comunicacional; un régimen medios públicos. Reglas claras a la relación medios-partidos políticos y campañas electorales, prohibición del dinero en la contratación de la publicidad electoral, pero para hacer todo eso necesitamos parar la Ley Televisa.
- ¿Cuál es el desafío para los ministros de la Corte, qué tienen en sus manos?
- Los ministros tienen la decisión más importante de la última época de la Suprema Corte. Es más importante que el anatosismo, por que nada afecta e influye tanto como los medios electrónicos de comunicación en la formación de la gente. Porque la televisión entra hasta la casa, moldea. Los ministros tienen en sus manos una decisión de la que dependerá no sólo el nuevo orden jurídico en términos de división de poderes; contrapesos y función social.
De su decisión dependerá la ampliación o no de la oferta comunicacional del país y el fortalecimiento o no de la democracia. Es innegable que la principal arena de la disputa político-electoral, para acceder al poder, son los medios de comunicación. En manos de los ministros de la Corte está robustecer o envilecer el proceso democrático mexicano.
La responsabilidad de los ministros es histórica, porque constituirá un hito, un antes y un después. Ellos lo han asumido así, saben que lo es. Este es el asunto al que le han dedicado más transparencia, apertura, tiempo, estudio. Saben que vivimos en una sociedad donde los medios constituyen una fuerza determinante para la formación de la opinión pública”.
- Al Ejecutivo Federal ¿qué le corresponde en esta materia?
- Al Ejecutivo le toca ser consecuente con los criterios que la Corte determine y ejercitar de inmediato las resoluciones en su ámbito de competencia. La Corte ha señalado que, en materia de facultades exclusivas de radio y televisión esta supuesta transferencia no es absoluta, puesto que el proceso se inicia y termina con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Calderón tiene en sus manos sacar un verdadero reglamento de esta legislación, que acote esas pretendidas facultades exclusivas que la ley depositó en manos de las dos televisoras. El Ejecutivo Federal tiene influencia, por lo menos en el PAN y un poco en el PRI, y a través de Elba Esther Gordillo, en varios partidos más. Así como hay un profundo interés para echar abajo la reforma legislativa en el Distrito Federal en materia de aborto, porque pide la acción de inconstitucionalidad, ojalá que también, en ese mismo tenor se pudiera promover, impulsar y alentar la reforma de esta legislación.
- ¿Qué viene para México?
- La oportunidad para el país y para la clase política de una nueva legislación en materia de medios de comunicación que permita avanzar hacia un escenario moderno, como en otros países. El retraso mexicano en esta materia es proporcional al de la clase política de 2006.
Lo que viene es un esfuerzo organizado para reformar estas leyes y tener un nuevo modelo de comunicación. Dejar de pasar esta oportunidad, eludir el debate de la Corte, desechar los criterios constitucionales, sería suicida para la clase política mexicana. Porque si el Congreso no se inmoviliza, si no hace nada, concedería un mayor poder a la televisión en México, y estaría aceptando ser sustituido por el duopolio.
Si todo este debate y las resoluciones de la Corte no tumban esa legislación, entonces se puede fortalecer el duopolio. La clase política deberá combatirla, y lo tendrá que hacer no por amor a la patria, ni por ética. Lo tendrá que hacer por pragmatismo puro. Porque si no lo hacen seguirán a expensas de Azcárraga Jean y Salinas Pliego, y dependerán existencialmente de las televisoras. Quien quiera ser gobernador, diputado, y senador no acudirá al sistema de partidos, sino que pedirá el visto bueno a esos dos barones.
La batalla contra la Ley Televisa, a través de la acción de inconstitucionalidad, ha dispensado logros y beneficios muy importantes para la administración de justicia en México, para el nuevo orden jurídico constitucional. Incluso ha redefinido algunos de los elementos en términos de la legitimación, o del interés legítimo, para promover acciones de inconstitucionalidad y ha sentado precedentes en materia de transparencia, que difícilmente podrán ser revocables o podrán ser ignorados.
Que la Corte haya abierto audiencias para recibir a grupos sociales; que hayan suspendido sesiones; el que los ministros hayan convocado a peritos, expertos; que el debate de la ley se dé de cara a la nación, la decisión de la Corte, de ratificar la legitimación activa de quienes promovimos la acción, incluso aun perdiendo el carácter de senador, rompe con el principio tradicional de la personería jurídica.
- Acerca de la demanda contra usted.
- La famosa demanda es más sencilla que toda la boruca que se ha hecho: Televisa siempre quiso mantener abierto el expediente de la deuda, para lo que se les ofreciera. Yo sostengo que, incluso, hasta para ofrecerme la condonación. Porque nunca, hasta la fecha, la empresa generó factura alguna. Nunca la podrán probar y menos ante el juez que lograron encontrar, a modo, en Chihuahua. Televisa ha cobrado a quien no le debe. Se hizo una pauta, con montos y frecuencias y horario, como sugerencia a nuestro comité de campaña para el último tramo de la campaña. Nadie ha desconocido ni el documento, ni yo mi firma, mucho menos la inscripción que puse al calce, dirigida a nuestro coordinador, de que debíamos reservarnos el derecho de hacer varios cambios a esa pauta, conforme se desarrollara la campaña. Tan es así que lo admití ante el juez, porque ese no es ningún título de crédito, contrato, convenio o factura. Ellos están conscientes de eso.
Tan es así que en mayo de 2005 Televisa requirió el pago del Partido Acción Nacional en oficio firmado por su gerente en Chihuahua. Incluso, diciéndole al PAN que esa carta surtía efectos de notificación extrajudicial para los efectos legales que correspondiera. El presidente del PAN contestó de inmediato, asumiendo la deuda. Una vez que yo regreso al Senado (después de su candidatura al gobierno de Chihuahua) y que retomo los proyectos de la iniciativa de la Ley Federal de Radio y Televisión, en 2005, Televisa pone la demanda en Chihuahua.
A Televisa no le interesan 993 mil pesos, le interesa desprestigiar mi imagen. Fueron a presionar al juez para que, el mismo día que empezaban las discusiones en la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitiera su sentencia mañosa. ¿Por qué querían que les pagara ese día? No, porque quería utilizar la sentencia para lo que la utilizaron, para pasar en el Canal 2, que su principal impugnador en la Corte es un deudor moroso, encontrado culpable, como dijo López Dóriga. Querían la sentencia del juez para hacer el uso mediático que hicieron. Uso, por cierto, indebido, ilegal de la pantalla, en donde una empresa utiliza su noticiero estelar en el Canal 2 para anunciar que le ha ganado, a un particular, un juicio de carácter civil por 993 mil pesos en Chihuahua. La maniobra es tan burda como clara nuestra argumentación de que el que debe es el PAN, no yo. Estamos preparando la apelación y vamos a ir a acciones legales aledañas, porque hay varias figuras que contempla la legislación de Chihuahua en esta materia. Hay cosas muy graves en ese juicio. Debo decir que hay hasta documentación falsa presentada por la empresa”.
- Y, los medios impresos ¿cómo registran el debate por la Ley Televisa?
- En los medios impresos es evidente una red de complicidades y de vínculos con Televisa, porque además son tan burdos que se les ve. Por ejemplo Excélsior y Milenio Diario. En el caso del primero, por los acuerdos que Olegario Vázquez Raña tiene con esa empresa y en función del canal de televisión que le regaló Martha Sahagún (Canal 28), quien le ayudó para que terminara en una venta forzosa a Vázquez Raña.
El litigio donde el Estado tuvo omisiones muy graves para que Raúl Aréchiga recuperara ese canal e inmediatamente se lo vendiera a Olegario Vázquez es largo. Al nuevo Excélsior, el señor Vázquez Raña lo volvió tan antiguo como cuando estaba Regino Díaz Redondo. En Milenio, su director Carlos Marín, está influyendo, por el acuerdo que tiene Pancho González con Televisa, y el propio Marín, con su participación en el programa Tercer Grado, el patiño de Televisa.

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ARGOS. Venezuela: RCTV, cuando la paja se ve en ojo ajeno

Venezuela: RCTV, cuando la paja se ve en ojo ajeno

VENEZUELA… ARGOS: JUNIO 3 DE 2007

Por Diana Cariboni*

MONTEVIDEO, 29 may (IPS) - Un público rasgar de vestiduras se siente en América Latina a partir del cese de las transmisiones de la televisora RCTV, a la que el gobierno venezolano no quiso renovar la concesión de una onda que explotaba desde 1956.


Tres ex presidentes panameños, Mireya Moscoso, Guillermo Endara y Ernesto Pérez-Balladares, planifican intenso lobby para que la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos trate el caso RCTV en su reunión del próximo fin de semana. El mandatario peruano Alan García dijo sobre la medida venezolana que en su país "nunca se hará algo así".

¿Algo como qué?, convendría preguntarse. Muchos en Venezuela afirman que RCTV (Radio Caracas Televisión) llegó a esta situación por ser opositora al gobierno de Hugo Chávez. Otros la califican de golpista por haber apoyado el atentado contra la democracia de abril de 2002.

En la vecina Colombia, el periodista Juan Gossaín, de RCN Radio, le preguntó al presidente Álvaro Uribe: "La expresión que usted hizo sobre su respeto a la libertad de prensa me lleva a suponer que por ejemplo usted no le quitaría la licencia de funcionamiento a Radio Caracas".

"A nadie. Mejor dicho, que ejerzan el periodismo sin licencia, que digan lo que quieran, que hablen en cualquier parte", contestó.

Uribe no puede cerrar canales de TV opositores, porque no existen. Sin embargo, puso fin en octubre de 2004 al estatal Instituto de Radio y Televisión (Inravisión), que manejaba tres señales abiertas con franjas educativas y culturales, un programa diario de entrevistas sobre el movimiento social y documentales con contenidos a menudo incómodos para el gobierno.

Este mandatario hizo el anuncio un lunes, y el jueves siguiente "entró la policía y desalojó a los trabajadores esa misma noche", dijo a IPS el sociólogo Milciades Vizcaíno, quien trabajó casi 27 años en el área de televisión educativa, que fue eliminada.

Bogotá adujo que Inravisión era ineficiente. "Pero el trasfondo fue la fuerza que tenía el sindicato", sostuvo Vizcaíno, autor del libro "Universidad y medios de comunicación. Del estado de bienestar al mercado", publicado en abril, donde analiza el proceso inverso al que ahora se introdujo en Venezuela al destinar la onda de RCTV a una emisora pública.

Inravisión fue reemplazado por Radio Televisión de Colombia (RTVC), que "terceriza" actividades mediante contratos de concesión, evitando la creación de un sindicato. Ahorra 72 por ciento de costos operativos. Los transmisores son manejados por otra empresa, Telecom.

En octubre, durante el debate del senador opositor Gustavo Petro sobre vínculos de paramilitares derechistas y políticos de Sucre y Córdoba, la señal del Canal Institucional, ahora a cargo de RTVC y que frecuentemente retransmite desde el parlamento, desapareció en ambos departamentos del norte colombiano.

Ante la queja, RTVC remitió el asunto a Telecom. Pero "allí nadie supo dar razón", señaló a IPS Hernán Onatra, jefe de prensa del senador.

"No sólo la televisión pública, sino operadores privados de televisión por cable suspendieron la señal en algunos sectores de Bogotá y en ciudades principales, como Cúcuta (nororiente) y nunca dieron explicaciones. Lo sabemos por reportes que dio la propia ciudadanía durante el debate o al día siguiente", agregó Onatra.

En Honduras, el presidente Manuel Zelaya dispuso desde el lunes una serie de 10 transmisiones de una hora de duración cada día por cadena de radio y televisión, en el horario estelar de la noche, para contrarrestar lo que califica de "desinformación" de la prensa sobre su gestión.

La ley estipula que sólo se pueden transmitir "cadenas" para convocar elecciones, en caso de desastres naturales o emergencia nacional. Por eso, la medida recuerda el frecuente uso de ese mecanismo en los años 70, cuando gobernaban los militares, y ha sido criticada por asociaciones de periodistas, medios de comunicación y hasta por el presidente del parlamento, Roberto Micheletti.

El analista político Juan Ramón Martínez sostuvo ante IPS que la decisión "atenta contra la libertad de expresión" y se extralimita, pues "ni los militares fueron tan abusivos como lo que nos anuncia el actual gobierno".

El periodista Edgardo Escoto, reportero gubernamental de la radioemisora opositora Circuito Radial Voces, dijo a IPS que ha sido censurado por los portavoces presidenciales "para no preguntar". "Me niegan la palabra, me esconden la agenda del gobernante", afirmó.

El último medio al que en Nicaragua se le revocó la concesión por aparentes motivos políticos fue Radio La Poderosa en 2002, durante el mandato de Enrique Bolaños. Sus equipos fueron confiscados sin un proceso judicial. La emisora era acérrima crítica al gobierno y afín al ex presidente convicto Arnoldo Alemán.

Cuando gobernaba Alemán (1997-2001), periódicos críticos como La Prensa y El Nuevo Diario, denunciaron acoso fiscal y boicot comercial del gobierno por informar de actos de corrupción de funcionarios públicos.

RCTV no es el único medio que cesa su actividad por una medida del poder en Venezuela. Durante los dos días de abril de 2002 en que Chávez estuvo separado del gobierno por la fuerza, los golpistas cerraron al estatal Canal 8 por ese lapso.

En 2003, el alcalde mayor de Caracas, Alfredo Peña, opositor de Chávez, también cerró por varios días la emisora comunitaria Catia TV.

El oficialismo se ufana de que "aquí la única que ha cerrado medios es la oposición", e insiste en ello. En el caso de RCTV, "no se trata de un cierre sino de que no se le renueva la concesión", reiteró a IPS el ex ministro de información y presidente de la cadena regional Telesur, Andrés Izarra.

Pero la discrecionalidad sobre las concesiones "coloca en una situación difícil, casi de incertidumbre, a más de 150 radioemisoras privadas que aguardan la renovación de sus licencias", observó a IPS Ciro García, presidente de la Cámara de Radiodifusión.

Seguidores de Chávez subrayan que durante el golpe de Estado de 2002 en su contra, estaciones como RCTV no cubrieron la manifestación popular del 13 de abril, que ayudó a devolver al presidente a su cargo con apoyo de tropas leales.

En cambio, RCTV y otras televisoras dieron amplia cobertura a la propaganda antichavista y a las marchas contra el gobierno durante la huelga petrolera de fines de 2002 e inicios de 2003, organizada para derrocar a Chávez.

En otras acciones que afectaron a los medios, el ente nacional tributario impuso una multa de 13.000 dólares y cerró durante dos días de octubre de 2005 al centenario diario El Impulso, de línea editorial opositora, en la centroccidental ciudad de Barquisimeto.

Multas de millones de dólares han sido impuestas a RCTV y al canal de 24 horas de noticias Globovisión, varios de cuyos equipos satelitales fueron retenidos indefinidamente hace dos años, cuando una inspección los encontró orientados en una dirección distinta a la autorizada. Ninguna de ellas recibe publicidad oficial.

Pero "si comparamos la diversidad de medios de comunicación, en Venezuela hay mucha más libertad de expresión que en Chile", por ejemplo, dijo a IPS el coordinador del Programa de Libertad de Expresión del Instituto de la Comunicación e Imagen de la estatal Universidad de Chile, Felipe Portales.

Aunque en Chile no hay registro de medidas arbitrarias contra los medios en los últimos años, la libertad está restringida por la concentración de la propiedad, según Portales y la directora del Observatorio de Medios Fucatel, Manuela Gumucio.

"Con excepción de Cuba, Chile es el país con menos libertad de expresión en América Latina, en términos de pluralidad de medios", con una situación "peor a la que se vivía antes de que terminara la dictadura" de Augusto Pinochet, en 1990, remarcó Portales.

La cobertura del caso RCTV es una muestra. "Los medios chilenos sólo han mostrado una versión, la que es contraria a Chávez. No tenemos los antecedentes necesarios para formarnos una opinión al respecto", aseguró Portales.

Tanto Portales como Gumucio culpan de la falta de diversidad a la desigual distribución de la publicidad estatal.

Como en Colombia, mas por razones diferentes, en Cuba tampoco hay canal opositor que cerrar.

La propiedad privada de los medios murió en los años 60, tras el advenimiento del proceso revolucionario. La prensa escrita, radial y televisiva se rige por una política que traza, dirige y controla el gobernante Partido Comunista de Cuba.

Los opositores, considerados "mercenarios a sueldo del imperio" (Estados Unidos) no tienen acceso a esos medios. Un grupo de periodistas no afines al gobierno o abiertamente críticos fueron sancionados en 2003 con duras penas de prisión bajo cargos de transmitir o facilitar información a medios enemigos.

La excepción son las revistas católicas Palabra Nueva y Vitral, fundada en 1994 en la diócesis de la occidental provincia de Pinar del Río, cuyo equipo editorial cayó en crisis a principios de este año, tras la llegada del nuevo obispo, Jorge Enrique Serpa.

Vitral cobró notoriedad por su enfoque crítico de la realidad cubana, pero Serpa decidió que la publicación evitara "agresividad" y fuera menos contestataria.

La censura en México, común en los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) desde 1929, comenzó a decaer a mediados de los años 90.

Pero el Diario Noticias de Oaxaca, que circula desde hace 31 años en ese estado del sur y es crítico del muy cuestionado gobernador Ulises Ruiz, ha sufrido ataques desde 2005, incluidas agresiones a sus periodistas e intentos de desalojarlos por la fuerza.

Radio Monitor, que opera desde 1975, fue uno de los pocos que se enfrentó a los años de censura del PRI. Su dueño, José Gutiérrez Vivo, asegura que el gobernante Partido Acción Nacional lo castiga retaceándole publicidad oficial por sus posturas críticas y negándole entrevistas e informaciones.

El único partido que, cuando gobernaba, revocó una concesión de onda en Uruguay, el centroderechista Partido Nacional, reclamó sin éxito al gobierno del izquierdista Frente Amplio una declaración de condena por el caso RCTV.

La izquierda recordó que el gobierno del nacionalista Luis Alberto Lacalle fue el único que tomó una medida similar en la historia uruguaya y "sin necesidad de que venciera el permiso", dijo el senador oficialista Eleuterio Fernández Huidobro.

Lacalle quitó del aire a CX 44 Radio Panamericana en 1994 por haber convocado a la población a una multitudinaria manifestación, duramente reprimida, contra la extradición a España de tres ciudadanos de ese país acusados de pertenecer al separatista grupo vasco ETA.

*Con aportes de Constanza Vieira (Colombia), Daniela Estrada (Chile), Patricia Grogg (Cuba), Thelma Mejía (Honduras), Diego Cevallos (México), José Adán Silva (Nicaragua), Humberto Márquez (Venezuela) y Darío Montero (Uruguay). (FIN/2007)...


Comentario Octavio Islas
Para evadir la CENSURA impuesta por el gobierno de Chávez, noticiarios de RCTV han optado por desplazarse a You Yube.